Iglesia, militares y Ciudad conmemoran en el cementerio de Santa Catalina el ‘Día de los Difuntos’ ante una nutrida asistencia de ceutíes, presentes desde primera hora Como cada 2 de noviembre, 'Día de los Fieles Difuntos', tuvo lugar, la celebración eucarística en el cementerio de Santa Catalina, así como los actos que las Fuerzas Armadas prepararon para conmemorar y honrar la memoria de aquellos militares que cayeron por España en algún tiempo, en algún lugar, razón por la cual ayer ondeó a media asta la bandera nacional en la totalidad de unidades, centros y organismos militares de la plaza.
Jornada solemne la que reserva siempre el calendario, uno de esos días que amanece más temprano de lo habitual y tarda, tanto como un año, en anochecer en la memoria de numerosos ceutíes, esos ancianos y jóvenes, hombres y mujeres, que poblaban desde primera hora de la mañana San Alfonso, La Nueva, Virgen del Rosario o Apóstol Santiago, las calles de un camposanto cristiano envuelto por el perfume de las flores.
Cerca ya de las once de la mañana, los actos se fueron sucediendo, los militares, los civiles y los religiosos, todos ellos perfeccionados por el corazón de las personas e iluminados por un sol que, contra pronóstico, se hacía un más que meritorio hueco entre nubarrón y nubarrón: la lluvia en Ceuta no cayó hasta las 17:00 horas, como si el cielo hubiera roto a llorar tras la emoción contenida durante la mañana.
El acto que abrió la ceremoniosa jornada fue castrense y corrió a cargo de La Legión, que rindió honores a los militares que antaño lucharon por España ataviados con el verde de la unidad. Atronó entonces el 'Novio de la muerte' y se elevaron dos de los espíritus que conforman el credo legionario: el de compañerismo y el de la muerte.
Acto seguido, y frente a sus tumbas, el Grupo Regulares 54 también quiso recordar la figura de antiguos regulares e igualmente emocionante fue escuchar el 'Fiel Regular' dispersándose por la mañana ceutí.
Fueron los homenajes particulares de cada unidad, una entresala de lo que estaba por venir, a las once y cuarto, concretamente. En el primero, y presidido por el coronel jefe del Estado Mayor de la Comandancia General de Ceuta, acompañado por los jefes de Sección de Estado Mayor y comisiones nombradas, se ofrendó una corona de laurel y se realizó un responso ante el mausoleo del comandante Ramón Jáudenes y Álvarez; mientras que en el segundo, a continuación, y ante las mismas autoridades más los jefes de unidad, suboficiales mayores y comisiones nombradas, se ofrendó una corona de laurel y se realizó otro responso, en este caso ante el monolito que recuerda a los caídos en la Guerra de África, finalizando con la interpretación del toque de oración por la unidad de música de la Comandancia General que interpretó 'La muerte no es el final'.
Casi uniéndose en el mismo tiempo y en idéntico camposanto, se preparaba la ceremonia religiosa, pronunciada por el vicario Juan José Mateos, que vivió en Ceuta su primer 'Dia de los Difuntos'. Adeptos de la religión cristiana lo escucharían a continuación con fervor y emoción. Algunos lloraban, otros rezaban y todos sentían la inmensidad del abrazo de Dios.
Por último, la comitiva de la Ciudad, encabezada por el presidente Vivas, y también acompañado de las autoridades castrenses, se dirigieron al panteón del alcalde Antonio López Sánchez-Prado y a la fosa común de los republicanos, mientras a izquierda y derecha, más arriba o más abajo, descansaban los restos de personas que ya no están pero a los que se le recuerda por siempre en el mundo de los vivos.
"La Ciudad es fiel a las tradiciones como las de hoy"
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, no quiso faltar a la cita en el camposanto el 'Día de los Difuntos' y en el interior del mismo cementerio indicó que "estamos en una festividad muy importante en el calendario, cargada de emoción y de sentimiento, porque no podemos olvidar que se trata de recordar a los seres queridos que ya no están entre nosotros, de modo que la Ciudad procura ser fiel a esa tradición, respetar los sentimientos y por tanto prestar una especial atención en este día para que las instalaciones del cementerio presenten un aspecto acorde con la importancia de la festividad".
En este sentido, Vivas añadió que "no podemos olvidar que éste es un servicio público fundamental que establece la Ley en el ámbito de los ayuntamientos, de modo que la gestión en este servicio está encomendada a la vicepresidenta de la asamblea y al mismo tiempo contamos con un equipo humano que creo que son unos excelentes profesionales".
Las reformas en Santa Catalina
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, dijo acerca de las reformas acometidas en el cementerio de Santa Catalina que "se ha conseguido casi cumplir con los tres objetivos fundamentales que nos planteamos: uno, el tratar de eliminar las galerías que se encontraban en estado de ruina (ya prácticamente están demolidas todas) y sólo nos quedan dos galerías, con unos 300 nichos que se hará el próximo año contando con que también está ahora mismo en contratación la construcción de 750 nichos que permitirán sustituir a esos; dos, que el nivel de mantenimiento del cementerio se mantega durante todo el año, y eso se va consiguiendo; y tres, mejorar la entrada del cementerio, en última instancia se trataba de sellar el vertedero de Santa Catalina y sustituirlos por un parque urbano, bueno pues el vertedero está ya sellado y el proyecto del parque se está redactando para ir a contratación y esperar que para 2013 sea una realidad" concluyó Vivas.






