El Gobierno de España ha confirmado que el buque MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, llegará a las Islas Canarias en un plazo de tres días, concretamente al puerto secundario de Granadilla de Abona, en Tenerife, tras la solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para gestionar la situación sanitaria internacional.
El anuncio se produjo tras una reunión de seguimiento presidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que participaron los ministerios de Sanidad e Interior. Posteriormente, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ofrecieron una rueda de prensa en el Complejo de La Moncloa para detallar el operativo.
García aseguró que la operación “no supondrá ningún riesgo para la población canaria ni para su actividad económica” y subrayó que España cuenta con “todas las capacidades para atender a las personas afectadas y proteger la salud pública”.
Según explicó, el barco ya ha evacuado a los pasajeros sintomáticos desde Cabo Verde hacia Países Bajos y actualmente a bordo permanecen únicamente personas asintomáticas.
Repatriación europea y traslado de los 14 españoles a Madrid
Una vez el buque llegue a Canarias, se activará un dispositivo de Protección Civil de la Unión Europea, coordinado por la Comisión Europea, para proceder a la repatriación del pasaje extranjero, salvo casos médicos que lo impidan.
La ministra detalló que los traslados se realizarán en condiciones de máxima seguridad, utilizando medios especiales y evitando cualquier contacto con la población local.
En el caso de los 14 ciudadanos españoles a bordo, estos serán sometidos a evaluación médica en Canarias y posteriormente trasladados en avión militar a la base aérea de Torrejón de Ardoz, para ser ingresados en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán en cuarentena bajo supervisión sanitaria.

Apoyo internacional y coordinación sanitaria permanente
Mónica García destacó que la intervención responde a una petición directa de la OMS y que España actúa como el país con el puerto más cercano capaz de asumir la operación. La organización internacional considera que el Estado español reúne las condiciones adecuadas para garantizar un desembarco seguro.
La ministra subrayó que ha existido una comunicación constante con autoridades nacionales y autonómicas, incluyendo al Gobierno de Canarias, así como coordinación entre equipos técnicos y Sanidad Exterior.
Por su parte, Grande-Marlaska defendió la decisión del Ejecutivo apelando a “obligaciones morales, jurídicas y humanitarias”, además de al marco legal internacional que incluye el Reglamento Sanitario Internacional y convenios de la Organización Marítima Internacional.
El ministro explicó que a bordo viajan más de 140 personas, entre turistas y tripulación, de las cuales 14 son españoles procedentes de distintas comunidades autónomas.

Seguridad sanitaria y gestión del riesgo
Durante la comparecencia, Sanidad reiteró que el hantavirus se transmite principalmente a través del contacto con roedores o ambientes contaminados, y que la transmisión entre personas es muy poco frecuente y solo en situaciones de contacto estrecho con pacientes sintomáticos.
Las autoridades han insistido en que el dispositivo diseñado garantiza la seguridad sanitaria tanto de los pasajeros como de la población canaria, evitando cualquier exposición innecesaria.
Reuniones internacionales para coordinar la repatriación
El ministro del Interior confirmó que ya se han iniciado contactos con los países implicados para organizar la repatriación del resto de pasajeros. Estas reuniones contarán con la participación del Ministerio de Sanidad, Protección Civil, la Comisión Europea y representantes del Gobierno de Canarias.
Grande-Marlaska recalcó que la activación del mecanismo europeo permitirá una respuesta coordinada y segura ante una situación sanitaria compleja, asegurando que “España dispone del músculo institucional y logístico necesario para afrontar este tipo de emergencias”.






