El Aeropuerto Mohammed V de Casablanca ha logrado un récord histórico al superar por primera vez el umbral simbólico de los 11 millones de pasajeros. Este hito, anunciado por la Oficina Nacional de Aeropuertos (ONDA), marca una etapa fundamental en el desarrollo de las infraestructuras marroquíes y consolida a la ciudad como el nodo central del transporte aéreo en el país.
Al cierre de 2025, el tráfico alcanzó los 11,5 millones de viajeros, lo que representa un crecimiento del 9,3% en comparación con los 10,5 millones registrados el año anterior.
El impacto de la Copa de África de las Naciones 2025
Uno de los motores principales de este ascenso excepcional ha sido la celebración de la Copa de África de las Naciones (CAN) 2025.
Este evento deportivo de gran magnitud actuó como una palanca de aceleración para el aeropuerto, atrayendo a miles de aficionados, delegaciones oficiales y visitantes internacionales.
La capacidad del aeropuerto para gestionar este flujo masivo demostró su preparación para acompañar eventos de alcance mundial, inscribiendo al transporte aéreo marroquí en una fase de expansión sin precedentes.
Liderazgo y visión estratégica hacia 2030
Actualmente, el aeropuerto de Casablanca concentra el 31% del tráfico nacional, lo que lo convierte en la principal puerta de entrada a Marruecos.
Sin embargo, los planes de la ONDA no terminan aquí. Bajo la denominada Estrategia ‘Aeropuertos 2030’, se está trabajando intensamente en el refuerzo de capacidades y la modernización de las infraestructuras para mejorar la experiencia del pasajero.
Las proyecciones para los próximos años son sumamente ambiciosas:
- Para el año 2026, se estima alcanzar los 12,5 millones de pasajeros.
- En el horizonte del año 2030, el objetivo es superar los 20 millones de viajeros.
Este crecimiento sostenido no solo responde al aumento de la demanda, sino también al refuerzo de las conexiones aéreas que vinculan a Marruecos con el resto del mundo, reafirmando su papel estratégico tanto a nivel nacional como continental.
La modernización planificada asegura que Casablanca siga siendo el corazón de la dinámica aérea de la región durante la próxima década.






