“Estoy aún muy sorprendida, nunca hubiese esperado un galardón como éste pero parece que me ha tocado”.
Mercedes Canca conservaba ayer tarde, de regreso del acto celebrado en el Palacio Real, la satisfacción de haberse convertido, unas horas antes, en una de los 38 protagonistas de la ceremonia en la que Felipe VI distinguió con la Orden del Mérito Civil a otros tantos ciudadanos anónimos de toda España por su altruismo y su vocación de servicio. A ella, que cumplió a rajatabla durante más de una semana el encargo de no desvelar que había sido elegida para ese reconocimiento, le recompensaba la Casa del Rey por sus tres décadas de entrega en las aulas a sus alumnos y, como añadido, los cinco años que acumula ya como cabeza visible de Manos Unidas en Ceuta. “Me lo comunicaron hace días. Estaba en el colegio y me dijeron que me llamaban de protocolo de la Casa Real y, claro, igual que a mis compañeros me pareció que era una broma”, recuerda. No lo era y ayer compartió el espacio reservado a los 22 hombres y 16 mujeres que por distintos motivos estaban a punto de ver ensalzadas sus trayectorias. “Ha sido un acto muy sencillo, muy cordial, porque se habían esforzado en buscar a personas del pueblo llano, gente que trabaja a pie de obra”, destaca. A su derecha, detallaba ayer a El Faro, “había sentada una señora que trabaja en SEAT, y a la izquierda un médico que realiza transplantes de hígado”. Una selección “de lo más variopinta, de todos los ámbitos”, y en un “ambiente que no abrumaba, en el que había que guardar cierto protocolo pero siendo tratados siempre con mucha delicadeza”. Profesora de Educación Especial en el Colegio ‘San Antonio’, Mercedes rememora los más de 30 años dedicada a sus alumnos, desde su etapa de interina hasta que logró la plaza en propiedad en 1997. A esa pasión docente le suma la dirección de Manos Unidas, un cargo en el que permanece desde hace un lustro y del que podría despedirse en 2016. Además del reconocimiento, guardará el recuerdo de unos Reyes “cercanos, sencillos” con los que se pudo incluso fotografiar, y el intercambio de experiencias con el resto de galardonados, entre ellos “una chica investigadora de Física en Múnich” u otra que “combate el ébola en Sierra Leona”. Gente “muy dispar” y “de distintos gremios” a los que desde ahora está unida por un galardón.






