Victoria trascendental la que sacó la UD Las Palmas del Alfonso Murube tras imponerse a la AD Ceuta por 0-2. Un triunfo que, para el cuadro canario, supone un inicio pletórico de competición con seis de seis. Un pleno para verlo todo desde arriba y con la confianza para poder continuar hacia delante. Sin tirar de dominio, pero si de esfuerzo, pundonor y sacrificio.
“Hoy creo que era un día de enviarnos un mensaje de que cuando hay que arremangarse el equipo lo tiene que hacer”, comentó Rubén de la Barrera, entrenador de la UD Las Palmas en sala de prensa tras el encuentro contra el Ceuta, acerca de la forma en la que se desarrolló el partido para los suyos.
La UD Las Palmas se arremangó
“Hay situaciones que se sacan del esfuerzo, de lo colectivo, de competir y darle valor a una presión, un repliegue y todo este tipo de cosas que le dan cuerpo a lo que queremos hacer. En ese aspecto contento. Se empieza bien. Todo eso refuerza el día a día y todo lo que pretendemos”, expresó el técnico de la UD Las Palmas.
Sobre la AD Ceuta, comentó que “me parece un equipo valiente, con una personalidad muy acentuada. Ya lo demostró el año pasado y estoy convencido de que este año va a pasar lo mismo. Unos ideales claros. Es cuestión de tiempo de que arranquen y se estabilicen como lo hicieron la temporada pasada, por eso le doy más valor a lo conseguido, porque no es sencillo”, aseguró Rubén de la Barrera.
De la Barrera: "Todo mi ánimo para el pueblo ceutí"
Quiso darle valor a la victoria de su equipo ante un Ceuta que “en su casa especialmente va a resultar tremendamente competitivo y yo me aventuro a que, más allá de todo esto, a nivel futbolístico, venir a Ceuta no es para nada sinónimo de que al equipo que le toque vaya a llevarse puntos de aquí”, avisó.
Aun así, pese a todo, entendió que la prioridad ahora mismo para el equipo es, como para todos, la vuelta a la normalidad en la ciudad. Es por eso que quiso enviar “todo mi ánimo al pueblo ceutí. Agradecerle la acogida que nos han dado”, expresó.
“Sabíamos que no era un viaje cómodo y que, deportivamente hablando, iba a ser un partido complicado y competido. Más en su campo y con todas las circunstancias que lo envuelven, y hoy más allá de hablar de juego, había que hablar de competir”, continuó diciendo al respecto.
Al final, compitió y, lo más importante, se solidarizó con la ciudad de Ceuta. Se llevó la victoria, aunque el mayor triunfo se lo quedaron los caballas. En su corazón. El de saber que, aunque no lo parezca, toda España está con ellos.






