Durante estos días nuevamente la zona de embolsamiento ha vuelto a convertirse en zona de referencia para las críticas o para las alabanzas, dependiendo de quien sea el interlocutor. En la jornada de ayer, la Delegación del Gobierno reconoció lo que había supuesto la zona de embolsamiento y como el año pasado, por estas fechas, las colas taponaban completamente la N-352 y que, desde luego, había que reconocer por supuesto que se había producido un avance importante. Una obra que fue idea de la Ciudad Autónoma, que está costeando en su totalidad la Ciudad Autónoma, pero donde la Delegación juega igualmente un papel importante dentro de esa fórmula de entendimiento institucional entre ambas administraciones. Y, luego, nos encontramos con las críticas de determinadas formaciones políticas. Hay temas que, por supuesto, deben tenerse en cuenta y que para ello no hace falta que los ciudadanos protesten o los medios de comunicación se solivianten con sus críticas. La zona de embolsamiento es un verdadero páramo y son los profesionales los que debían haber caído para la toma de soluciones, y más llegando esta época por las altas temperaturas y con el funcionamiento de la OPE. En resumen: la zona de embolsamiento ha supuesto un avance importante porque parece que ya ninguno nos acordamos de que suponían los atascos en la carretera nacional, pero también no nos podemos dormir en los laureles y se hace urgente dotar a esa explanada de los medios adecuados.






