Hay despedidas que dejan un vacío imposible de llenar, silencios que pesan en el alma y ausencias que duelen profundamente en el corazón de quienes tuvimos la fortuna de compartir tu camino.
Hoy nos toca despedir a un compañero que fue, ante todo y sobre todo, una buena persona, un amigo incondicional y un extraordinario profesional de la Guardia Civil.
Despedir a Rafael García Caro resulta difícil porque compartimos muy buenos y malos momentos. Muchas horas en aquellas Patrullas Rurales compuestas en principio por seis componentes. Trabajando en esa unidad tuvimos la suerte de conocer profundamente a Rafael. Una persona alegre, un buen compañero y una persona leal a los guardias civiles y a la Guardia Civil.
Decir que era un buen guardia civil sería quedarnos cortos. Vestía el uniforme con un orgullo limpio, consciente de que la verdadera grandeza de nuestra vocación no reside en los galones, sino en el espíritu de servicio y en el auxilio al ciudadano.
Fue protagonista de numerosos servicios e intervenciones, algunas de ellas, complejas en años donde los narcos de esta ciudad presumían de ser narcos y de ser capaces de cualquier cosa, pero eso nunca lo arrugó y su valor quedó demostrado en muchas ocasiones. Era el tipo de guardia civil que no se arruga, el profesional que todos queríamos tener a nuestro lado en momentos difíciles.
Siempre estuvo orgulloso de pertenecer al Puesto de Benítez, donde sus compañeros lo recuerdan con cariño, y en su paso por la Plana Mayor de la Comandancia dejó una huella imborrable en las mini tertulias donde Rafael sacaba su lado más simpático.
"La Benemérita pierde a un guardia Civil honrado, trabajador, leal y defensor de sus derechos"
Hoy muchos de esos compañeros me han llamado para recordarle y lamentar su partida.
Pero más allá de su hoja de servicio, lo que realmente definía a nuestro compañero era su inmensa humanidad y carisma.
Rafael, siempre tenía una sonrisa que te alegraba el día, un chiste al comenzar el servicio; una broma para los madrileños si perdían y ganaba el Barcelona y una carcajada a los que limpiábamos los vasos y platos cuando perdíamos a los chinos, pero sobre todo, demostraba una lealtad al compañero a prueba de fuego.
Juntos, como el buen equipo que éramos, realizamos muy buenos servicios y celebramos la publicación en el boletín oficial del Cuerpo el nombramiento de nuestras patrullas como unas de las más destacadas de la Institución.
Ese era el objetivo de todos, cumplir con lealtad a los ciudadanos y a la Institución y lo conseguimos.
A pesar de que hace años que pasaste a la situación de retiro para tus compañeros, alguno de ellos todavía en activo, era un guardia civil más de la Comandancia.
La Benemérita pierde a un GUARDIA CIVIL honrado, trabajador, leal y defensor de sus derechos.
Hoy te despedimos con dolor, pero también con el orgullo infinito de haber caminado a tu lado, de haber compartido tan buenos y algunos malos momentos pero, sobre todo, nos queda el orgullo de haber trabajado a tu lado muchas horas dispuesto a engrandecer a la Guardia Civil.
Desde estas líneas, nuestro más sentido pésame a tu familia.
Descansa en paz, compañero y amigo.







Tamayo: Mi mas sentido pesame D P E.
Mi mas sentido pesame D E P
Lamento profundamente el fallecimiento de mi amigo y compañero Rafael, al que veia ya jubilado dn Estepona, cuantas correrias y controles en Benzu asi como concentraciones en el fuerte de Aranguren nos cargamos y cuantas buenas anecdotas para contar, excelente persona y Guardia Civil. Desde estas lineas quiero transmitir mi mas sentido pésame a su esposa e hijos, asi como a su cuñado el Subtte. Jorge.
Que Dios te acoja en su seno
D.E.P. Compañero
D.E.P..