Además de ser el hijo de ‘El Fary’, Javi Cantero lleva nueve años de carrera musical. Tras seis sin sacar disco, el año pasado vio la luz ‘Sin pedigrí’, que llevaba en la nevera un tiempo.
Hoy traerá al público caballa tres de sus canciones en la fiesta Radiolé, en la primera vez que actúa en Ceuta.
–¿No le cansa que siempre le pregunten sobre su padre?
–Al contrario, me agrada. Y si en una entrevista no me lo sacan, lo saco yo. Lo raro, en todo caso, sería que no me lo mencionaran.
–¿Cómo ha influido él en usted como músico?
–Mucho, porque he vivido desde siempre ese ambiente, lo he mamado. Con él aprendí a hacer compases, y fue él quien me presentó a Paco Ortega, mi primer productor. También en su forma de interpretar
–¿Hay algún recuerdo para él en su nuevo disco?
–Sí, una versión de la canción ‘Esperanza’, muy emotiva porque la cantaba él a menudo en casa, cuando había una fiesta, a su estilo de rumbitas. De hecho, en el disco, al finalizar la canción, hay unos versos que dicen: “No se ha ido el arte, sólo se fue el artista”. Por desgracia él ya no está, pero aún queda su arte,que es muy grande.
–¿Cómo de grande?
–Grandísimo, ha sido mi padre. Me gusta su buen cante, la forma que tenía de modular la voz sin haber realizad ni siquiera estudios formales.
–Ha tardado seis años en sacar un disco, ¿a qué se debe?
–Han pasado muchas cosas, quería sacarlo desde hace mucho tiempo. Primero hubo problemas discográficos, luego pasó lo de mi padre, y aunque tenía claro que quería seguir con la música, decidí parar un poco. No salió más tarde porque quisiera esperar: al contrario, estaba como loco por sacar un disco de nuevo. Al final ha estado unos años reposando en barrica, como el buen vino.
–¿Le ha venido bien ese reposo?
–Si ha tenido que ser ahora, bienvenido. Tenía ganas de hacer un disco a mi aire en el que pudiera expresarme musicalmente.
–¿Qué ha cambiado desde aquel ‘Cuanto más acelero’?
–Musicalmente es diferente, no digo que sea mejor, porque los dos discos anteriores me los produjeron dos pedazos de artistas. Pero ahora lo he compuesto con mi hermano Raúl, que es el 50% de este nuevo aire.
–¿Cómo definiría su nuevo aire?
–Lo hemos llamado ‘Sin pedigrí’ por esa fusión de estilos: no hay una música pura. Me he dado cuenta de que me gusta fusionar, y me gustaría seguir explorando estilos y aprender cosas nuevas.
–¿Qué espera de Ceuta hoy?
–Nunca he estado, pero quisiera que la gente disfrute, y se marque sus bailes. Me imagino que vamos a pasar un buen rato e intentaremos animarlo todo lo que podamos.






