La Ciudad ha preparado un amplio calendario de actos con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, haciendo que cada jornada, hasta el 25, se ponga de manifiesto la unión de todos contra lo que se ha convertido en una auténtica lacra social. Cada vez son más las jóvenes víctimas de violencia física o psicológica que son atendidas por las unidades especializadas. Adolescentes que han perdido la autoestima y que han terminado sufriendo el horror de tener al lado a una pareja que confundió el amor con el sentimiento obsesivo y radical.
Quien bien te quiere, no te hará llorar, decía ayer una joven. Desgraciadamente hay mucha violencia disfrazada de falso amor y cierto corporativismo en determinadas acciones que no producen la presión y rechazo social que debieran.
La violencia de género merece una obligada condena y obliga a la lectura y difusión de mensajes claros, implicaciones sin resquicios, entrega absoluta para que no se deje espacio alguno a quien quiebra el sistema de convivencia y hunde a la mujer, reflejo de lo más sagrado en la condición humana capaz de dar vida.
En estos días se está poniendo de manifiesto los medios, recursos y disposiciones de las que puede echar mano la Administración para actuar contra este tipo de violencia. Es bueno conocerlo como es bueno avanzar en mejoras, en la consecución de avances para que las generaciones actuales y sobre todo las venideras se sientan protegidas.
La escalada criminal en este ámbito no ha dejado indiferente a Ceuta. Todos unidos hacen una fuerza mayor, encarnan una lucha clara, en bloque, madura y adaptada a la realidad que debe imperar.





