Vecinos de la barriada afirman que desde el jueves no pasan a limpiar las calles, si bien el principal problema es el incivismo.
Con la llegada de las buenas temperaturas el problema de la acumulación de basuras se multiplica por los malos olores, que se potencian, y la proliferación de mosquitos. Este problema lo están sufriendo en la barriada de Juan XXIII. Rafael y Antonio se pusieron en contacto con El Faro para reclamar una mayor limpieza en la barriada, pues afirman que, al menos, desde el Jueves Santo no pasan a limpiar. Pero el problema de fondo en este vecindario es el incivismo. Los mismos vecinos reconocen que se tira la basura “desde la ventana”. Por ello, ayer era fácil ver desperdicios en cada rincón.
Estos vecinos se quejan del mal estado que presenta uno de los patios interiores de los bloques de viviendas, pero sorprende la acumulación de basuras que se da en el patio de juegos de la guardería ubicada en esta barriada. Los vecinos preguntados por esta circunstancia afirmaron a El Faro que estos días la guardería está cerrada por los festivos, pero parte de la zona infantil está abierta a la calle y presenta el mismo estado. Difícilmente los propios menores, usuarios de estas instalaciones, que ayer estaban desiertas, puedan generar tantos residuos.
Rafael explicó a este diario que el patio interior del bloque donde vive es público, pero los operarios de limpieza no entran a limpiar. En cambio en el mismo patio del bloque de al lado, está cerrado y limpio. A preguntas de este diario sobre la existencia de una comunidad de vecinos, asegura que no existe. Por ello, la acumulación de basuras unido al incivismo de algunos vecinos hace que él, que vive en el primer piso, se vea afectado por los malos olores y mosquitos procedentes del patio. “Hay ratas, mosquitos... Tiran las bolsas de basura directamente desde las ventanas”, lamenta.
Queja a la asociación vecinal
A las quejas de Rafael se une otro vecino de la barriada, Antonio, quien ‘culpa’ en cierta manera de la situación de Juan XXIII a la asociación de vecinos y a la Federación, pues no hacen nada para remediar esta situación. Antonio afirma que en navidades se debió convocar nuevas elecciones en la asociación, pero la presidenta “las ha aplazado” y aún no se han convocado, según indica a este diario.
Además de estos problemas de acumulación de basuras, se suma la problemática del puente de Juan XXIII. Rafael asegura que por él transitan a diario niños y mujeres que deben taparse la nariz debido a los malos olores. Ciertamente en algunos puntos del puente, hay colillas, pañuelos usados y este vecino asegura que hay ciudadanos que orinan y hacen sus necesidades en los rincones del puente peatonal.
Un paso de peatones
La última reivindicación de este vecindario es un paso de peatones frente al quiosco de la barriada para que los vecinos del bloque uno y tres puedan cruzar la calle con seguridad. A pesar de los badenes instalados, los vehículos circulan a demasiada velocidad para ser una calle estrecha y con gran tránsito de peatones, sobre todo, niños.






