El coronel jefe del Tercio, Alemán Artiles, hace un balance exhaustivo acerca del momento histórico que vive La Legión coincidiendo con la efeméride del aniversario de la unidad
Coronel jefe del Tercio 'Duque de Alba' 2º de la Legión Española, Antonio Juan Alemán Artiles, natural de Madrid, tiene el pecho henchido de orgullo con motivo del aniversario número 93 de La Legión. Dialoga sobre la mítica unidad de manera distendida para 'El Faro'.
–¿Cual es el balance que hace de su mando al frente del 2º Tercio hasta estos momentos? ¿Es la Unidad que esperaba?
–El balance es tremendamente positivo. Desde luego que las expectativas que me había hecho cuando supe de mi designación como Jefe del 2 Tercio, Cuna de La Legión, donde se fraguó la esencia de los espíritus de nuestro Credo, eran muy altas, pero la realidad que me he ido encontrando en el trabajo día a día con mis Oficiales, Suboficiales, Damas y Caballeros Legionarios han hecho que se superen con creces esas expectativas.
Entre otros muchos aspectos, destaco la extraordinaria disponibilidad de este Tercio para llevar a cabo cualquier misión y cometidos que se nos han encomendado. Su capacidad para impulsar y mantener de forma equilibrada las tradiciones propiamente Legionarias en un muy alto grado y su adaptación a nuevas tácticas, técnicas, y procedimientos de combate. El extraordinario ambiente de trabajo en buena armonía y estilo puramente legionario, que facilita enormemente el trabajo en equipo y caracterizado por una gran profesionalidad y buen hacer.
Desde luego vamos juntos, hombro con hombro, cumpliendo muy satisfactoriamente las expectativas y objetivos que he ido marcando a lo largo de mi período de mando en esta unidad. No obstante lo anterior, claro está que siempre hay margen para superarnos con nuevos objetivos más ambiciosos en todas las áreas y de esta manera tratar de alcanzar la excelencia en la preparación y en ello estamos inmersos.
–¿En qué aspecto ha puesto más énfasis?
–Quisiera resaltar que tengo el privilegio de estar al frente de una unidad totalmente profesional, con personal absolutamente entregado al servicio de España en las filas de una Unidad emblemática. Moralmente al máximo nivel y con una alta experiencia profesional de la gran mayoría de su personal, me ha demostrado estar técnica, táctica y físicamente en condiciones muy satisfactorias. A ello debo añadir que disfrutamos de una organización muy eficiente y con una cohesión interna muy alta.
Es por ello que mis prioridades han estado focalizadas en tratar de resolver en fondo y forma diversos aspectos relativos al personal –puesto que el factor humano, las Damas y Caballeros Legionarios son sin lugar a duda el mayor valor de La Legión–, mejorar la eficiencia de la preparación para el combate y la organización interna del Tercio e impulsar todos los aspectos relacionados con la moral y tradición Legionaria, incluyendo lo que definimos como "Familia Legionaria", en unión con los esfuerzos de las diferentes Hermandades Legionarias de Ceuta.
–¿El nivel de operatividad de su unidad está acorde con lo que histórica y tradicionalmente se espera de un Cuerpo de élite como es La Legión?
–Desde luego que de forma categórica y sin ningún tipo de matizaciones tengo el orgullo de poder que afirmar rotundamente que el nivel de operatividad del Tercio del que me honro estar al frente está absolutamente acorde con lo que histórica y tradicionalmente se espera de la Unidad Cuna de La Legión.
–¿Se imagina o le gustaría quedarse destinado en Ceuta después de su tiempo reglamentario de mando del Tercio?
–Lo que me plantea es un sueño demasiado hermoso, aunque por desgracia para mí y para mi familia estimo que con muy pocas posibilidades reales de poder convertirse en realidad. Señalé desde que tuve el placer de ser acogido por Ceuta y sus gentes que, tanto a mí como a mi familia, nos estaba sorprendiendo y siempre positivamente, en todos los sentidos. Pues bien, Ceuta sigue siendo tan sorprendente y encantadora como cuando la empezamos a conocer tímidamente hace un año y medio: desde luego que es una auténtica perla y por desgracia para muchos desconocida. Quedarnos en Ceuta después del tiempo de mando reglamentario sería muy agradable... los sueños a veces se hacen realidad.
–Coronel jefe, haciendo un repaso de la historia de la Legión, ahora que se conmemora su 93 aniversario fundacional, ¿qué aspectos, hitos y personajes destacaría?
–Claramente destacaría dos hechos que yo denominaría diferenciales en La Legión y a su Fundador como personaje a destacar. El primer hecho es desde el punto de vista moral y es el Credo Legionario, verdadera base espiritual de La Legión. Constituye la médula y el nervio de estas fuerzas. El recitado de los diferentes espíritus de que consta es un rito cotidiano en todas las Unidades de la Legión y se aprovechan as múltiples actividades y circunstancias del servicio para resaltar una u otra virtud en la que tratamos de basar nuestra vida de servicio a España.
Para el Legionario llega a constituir su norma de vida y conducta diaria, y por tanto también lo aplicas a tu forma de ver la vida fuera de la milicia. Este hecho arrastra la exaltación del personaje fundador de esta emblemática Unidad: El Teniente Coronel Millán Astray, su Fundador e Ideólogo que, a pesar de enormes dificultades, fue capaz de establecer e impulsar una Unidad de combate que es ejemplo para propios y extranjeros desde su fundación hasta nuestros días. El segundo hecho a destacar, esta vez desde un punto de vista más operativo, es la capacidad de las Unidades de la Legión y los Legionarios de adaptarse a los cambios que imponen las nuevas tácticas, procedimientos, armamento y material. La Legión nació para combatir y vencer en el combate o morir en el intento y para ello era preciso innovar, impulsar todos aquellos aspectos que pudieran dar ventaja para ganar en el combate. En La Legión se sabe compaginar de forma magistral la modernidad junto con el mantenimiento de tradiciones que sustentan un espíritu de cuerpo inigualable.
–¿Qué supone ser el responsable de dirigir una de las unidades más entrañables del Ejército Español en un aniversario?
–Supone una responsabilidad y un reto extraordinariamente importante que llevo afrontando desde que me hice cargo de ella el pasado mes de marzo de 2012 con toda la ilusión y serenidad que un Oficial de Infantería del Ejercito español, con más de 30 años de servicio puede tener en su corazón y alma de soldado. En tiempo de paz, es difícil pensar en una aspiración superior a tener esta oportunidad como Coronel Jefe de un Tercio de La Legión y máxime si este Tercio es el de "la Cuna".
–¿Ha envejecido bien La Legión?
–A veces el término "viejo" puede tener connotaciones no siempre entendidas de forma correcta. Yo claramente me atrevo a resaltar que La Legión continúa su proceso de maduración y veteranía de una Unidad casi centenaria –estamos a punto de cumplir 93 años desde nuestra fundación, y que mantiene intacta una extraordinaria salud moral que está sólidamente cimentada en nuestra base espiritual: el credo Legionario. A ello le sumamos la ilusión desbordante propia de una unidad "adolescente", que nos hace estar permanentemente ávidos de continuar en vanguardia para todos los aspectos técnicos, tácticos y físicos que aseguren que La Legión pueda ser empleada siempre en cualquier escenario y para cualquier misión. Es decir: maduramos sin perder de vista para qué fue creada La Legión y, en este sentido, tenemos muy claro de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde debemos dirigirnos.
–¿Qué futuro augura a la unidad?
–Sin duda alguna, siendo una de las unidades emblemáticas de nuestro Ejército, y demostrando permanentemente su muy alto grado de disponibilidad, capacidades operativas muy elevadas y excelentes resultados en su nivel de preparación, sólo puedo augurar un futuro muy positivo y halagüeño para este 2º Tercio de La Legión como una de las unidades de élite y referencia del Ejército. Yo puedo afirmar que hace años viví una época y circunstancias difíciles en las que se identificaba por parte de algunas voces la posibilidad e incluso conveniencia de disolver a La Legión.
Estoy plenamente convencido de que la eficacia y extraordinarios resultados obtenidos en las misiones internacionales que se encomendaron a Unidades de La Legión, en las que evidentemente participaron y de manera destacada unidades de este 2º Tercio, fueron en gran medida factores clave para asegurar su supervivencia como una fuerza emblemática del Ejército. Hoy creo que nadie pone en duda que La Legión debe seguir siendo una Unidad referente para el resto del Ejercito y por tanto imprescindible el mantenerla e impulsarla.
–¿Qué papel juega el 2º Tercio con los antiguos legionarios? ¿Los cuida?
–Creo que sí. Al menos en esa línea dirijo uno de mis esfuerzos dentro de lo que identifico como concepto de "Familia Legionaria". El 2º Tercio, de forma humilde pero firme, dentro de sus capacidades y posibilidades, continúa aunando esfuerzos junto con la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Ceuta, la Asociación de Legionarios de Honor y la Fundación del Tercio de Extranjeros para que nuestros antiguos Legionarios sigan sintiendo de forma real y efectiva que continúan formando parte de esa que denomino "Familia Legionaria". Tras ciertos años de servicio en La Legión, estoy en condiciones de afirmar que una gran mayoría de los que realmente se sienten Legionarios, lo seguirán (y seguiremos) siendo de una u otra forma durante toda su vida y por ello son fieles a los espíritus del credo, que llegan a constituir su norma de vida y conducta diaria, incluso ya fuera del servicio activo en La Legión. Por ello creo totalmente coherente que La Legión mantenga una relación que pudiéramos definir como de "lazos familiares", por supuesto no forzada, con los Legionarios que dieron lo mejor de si mismos sirviendo en las filas de La Legión.
–¿Se imagina a una España sin ejército o, al menos, no con el Ejército tal y como se concibe hoy en día?
–Desde mi humilde punto de vista de soldado profesional, nuestro Ejército, nuestras Fuerzas Armadas, aportan al resto de la sociedad española una parte absolutamente imprescindible para alcanzar los niveles de seguridad necesarios propios de un estado soberano, tanto a nivel nacional como internacional. Asimismo, estimo que esta aportación dada por nuestras Fuerzas Armadas es totalmente ineludible, como uno de los instrumentos que dispone el estado, para facilitar el desarrollo y progreso en paz de nuestra sociedad.
Negar este importante papel que llevamos a cabo diariamente en nuestra labor de preparación o en operaciones en defensa de los intereses de España allí donde se identifique necesario, creo sinceramente que es permanecer ciego a la realidad de lo que está aportando nuestro Ejército al resto de la sociedad española,que por otra parte reconoce y valora con mayor rotundidad y exponencialmente nuestra contribución.
–¿Qué valor otorga usted al hecho de que La Legión tenga un Museo Específico en Ceuta de extraordinario bagaje cultural?
–Creo que, sin ningún género de dudas, el que Ceuta acoja y en condiciones muy adecuadas al Museo Específico de La Legión añade un valor muy importante, innegable y de características irrepetibles a una Ciudad que tiene de per sé un legado histórico y cultural extraordinariamente valioso e irremplazable. Ceuta es la cuna de la Legión y es por ello que la ubicación del museo específico de La Legión en otra ciudad no se sostendrían desde el punto de vista histórico ni cultural. El legado que guarda el museo específico de La Legión, añadido al que proporciona el museo de nuestra unidad hermana de armas "Los Regulares", es fundamental para aprender y entender parte de la historia de nuestra Patria común: España.
–¿Considera que la cultura de Defensa debiera tener cabida en la Enseñanza Pública?
–Creo sinceramente que nos queda un largo camino que andar en todo lo relativo a la cultura de Defensa. Estimo que se han dado algunos pasos en este área, pero que todavía considero tímidos e insuficientes, sobre todo si nos comparamos a cómo desarrollan esta cultura de Defensa países aliados y de nuestro entorno.
–¿Cuál es la historia de la llamada leche de pantera en la Legión? ¿Le gusta? ¿Sabe hacerla?
–Pues, como a veces suele ocurrir, sobre el origen de la famosa "leche de pantera" hay dos versiones distintas, según el anecdotario legionario (1996) y existe incluso una tercera versión no recogida en este anecdotario. Conforme a la primera versión, dos oficiales arrestados en la sala de banderas, echaban de menos en un momento determinado el tomarse una copa y sus asistentes trataron de paliar su sed, sin que el oficial de guardia se percatara del contenido de las bebidas que les llevaban. Al sorprenderles, el oficial de guardia vio el líquido blanco y se empeñó en efectivamente probar lo que los asistentes de los oficiales arrestaos señalaban como "leche". Una vez probada la bebida por el oficial de guardia, les preguntó a los asistentes si pensaban que se iba a tragar que aquel extraño "brebaje blanco" era leche, a lo que los legionarios asistentes respondieron: "si mi teniente, leche de pantera".
La segunda versión responde a que el mismo Teniente Coronel Millán Astray, en un bar de la Gran Vía madrileña llamado 'Chicote' (donde solía ir de cuando en cuando) solicitó al barman que le elaborara un combinado dulce y fácil de realizar para que sus legionarios pudieran saborearlo en días festivos. El problema residía en que todos tenían demasiados ingredientes, y tras varias pruebas, el teniente coronel pidió algo más sencillo, que no tuviera más de dos o tres ingredientes para facilitar su elaboración. Así apareció con una bebida mezcla de leche condensada, ginebra y hielo, que por su sabor y color se le denomino coloquialmente como "leche de pantera". Y finalmente hay una tercera versión que sitúa esta elaboración directamente en unas posiciones guarnecidas por legionarios, que utilizaron como ingredientes la leche condensada y el coñac llamado coloquialmente "asalta parapetos" y que al mezclarlos para hacer mas llevadera la rutina de la ración, obtuvieron esta ya famosa bebida con la que siempre que se puede se realiza el brindis tradicional por La Legión y que tiene asimismo su fórmula y rito.
Particularmente la leche de pantera me gusta, si está bien hecha y fresquita, aunque desde luego no recomiendo más de dos copas de la misma (al ser dulce y fresca se sube rápidamente a la cabeza). También sé efectivamente cómo hacerla, puesto que es parte de las tradiciones de La Legión que cuando un oficial, suboficial o tropa ingresa en sus filas, en la primera ocasión que haya lugar, sea el personal de nuevo ingreso quienes se encarguen de elaborarla.
–Por último, coronel, le cedo las últimas líneas para que felicite a sus legionarios en este día tan especial.
–Aprovecho esta oportunidad que me proporciona para transcribir parte de la felicitación que trasladé hace unos días a todo el personal del que tengo el honor de estar al frente en el 2 Tercio de La Legión "Damas y Caballeros Legionarios: Un nuevo año y fieles a la tradición Legionaria, nos disponemos a celebrar nuestro XCIII Aniversario Fundacional el próximo 20 de Septiembre. Tras el éxito obtenido en la misión llevada a cabo en el Líbano hace ya un año, hemos sido capaces de alcanzar un muy alto grado de preparación para el combate, dando en todos los casos lo mejor de nosotros mismos, en cuantas misiones se nos han encomendado. No os quepa duda que todas las actividades que hemos programado para disfrutar de este aniversario, servirán para reforzar los lazos de compañerismo y amistad Legionaria. Sentíos orgullosos de servir en La legión, conscientes de la gloriosa herencia recibida, y como consecuencia, absolutamente comprometidos con nuestro futuro, dispuestos siempre a una entrega y trabajo sin límites al servicio de España. ¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA EL REY! ¡VIVA LA LEGIÓN!






