La locura está tocando nuestras puertas, esas que son la entrada a Europa a través de un grito de impotencia por parte de todos.
Es inadmisible que dentro de nuestros parámetros de inteligencia, puedan caer dentro de la permisibilidad de un coladero tan tremendo que estamos en la actualidad teniendo en nuestro término, que es la entrada a Europa, y hay que recalcarlo, ya que no es solo un problema de España, sino de la Comunidad Europea.
Se comprende que si un "Gran Tribunal" ha dado por zanjado que no se puede repatriar a personas cuando están en territorio español, es pensar en una forma de legislar muy rara.
Los que tienen derechos de entrar y salir libremente por las Aduanas Europeas, son los que tengan una legal situación administrativa, con solo presentar su documento de identidad que demuestra que es residente o tiene la nacionalidad de algún socio europeo.
Pero los demás deben de ser conducidos a través de las formas, hacia los países de residencia habitual, ya que carecen de la correspondiente autorización para estar en un país extranjero, y que no reúne las condiciones propicias para estar dentro de nuestro territorio.
Pero claro, esto es un nuevo invento de las mafias, tanto internacionales, como de nuestro propio territorio.
Lo normal es ser presentados a la Policía Nacional y después de los trámites oportunos ser puestos a disposición de las autoridades de donde sean estos individuos.
Ya tropezamos con una vía tan intransitable, como endemoniada, de que nuestras aduanas no están dentro de los parámetros de Marruecos para evitar las devoluciones.
Hubo tratados de amistad, entre vecinos, que siempre han valido como para ser utilizados, dejando atrás algunos elementos elementales para ser Legal, como son los procedimientos de utilizar abogados de oficio para la tramitación.
Aquí la verdad que ha habido muchos vacíos, que se han estado saltando durante mucho tiempo, pero la vecindad es un acuerdo mutuo, donde dos personas con autoridad participan en un vínculo de ayudas mutuos.
Sea legal, o no, no me meto, pero lo que no sé puede admitir y está situación, sin precedentes y que nos lleva a un colapso total de todas las instituciones.
Esto no se puede admitir y se pide un acuerdo de vecindad urgente, para evitar, que familias completas vengan a nuestra forma de actuar que tanto nos ha costado, y que como sigamos así quebraremos en poco tiempo.






