En los últimos meses, un fenómeno curioso ha captado la atención de millones de usuarios también de Ceuta en TikTok, Instagram y YouTube: jóvenes que aseguran sentirse más conectados con animales que con los propios humanos.
Se trata de la identidad “therian”, un concepto que ha pasado de ser una comunidad casi invisible en foros de internet a un fenómeno viral, lleno de vídeos, memes y debates sobre identidad, pertenencia y expresión personal.
Aunque para muchos pueda parecer una tendencia reciente, la idea de identificarse con un animal no humano tiene raíces históricas y culturales.
La experiencia de los therians es psicológica y espiritual, centrada en la identificación interna con un animal específico, que ellos llaman su theriotype.

De la mitología a los foros de internet
La noción de híbridos humano-animal aparece en muchas culturas y leyendas, desde los hombres-lobo de la tradición europea hasta espíritus animales de diversas mitologías.
Sin embargo, la comunidad therian tal como la conocemos surgió en la década de 1990, gracias a la creación de foros en internet donde sus miembros podían compartir experiencias, reflexionar y apoyarse mutuamente.
Con la llegada de las redes sociales, la identidad therian dio un salto a la visibilidad masiva. Hoy, aunque sigue siendo algo llamativo, no es raro ver a jóvenes corriendo a cuatro patas, imitando sonidos de animales, o usando mascarillas y accesorios para reforzar su conexión simbólica con la especie que sienten propia.

Therians y furros: ¿qué diferencia hay?
Es común que el público confunda a los therians con los furry –comúnmente conocidos como furros– pero ambos grupos son distintos en origen y práctica.
Los furros forman parte de una subcultura centrada en personajes animales antropomórficos, a menudo con rasgos humanos y fantásticos.
Los miembros crean fursonas, participan en convenciones, diseñan trajes (fursuits) y disfrutan del arte y la creatividad como principal medio de expresión. Su vínculo con los animales es recreativo, no espiritual.
Los therians, en cambio, experimentan su conexión con un animal de manera interna, como parte de su identidad personal. Aunque algunos usan accesorios para reforzar su experiencia, la expresión externa es secundaria y muchos viven esta identidad en privado.
Su comunidad es más reducida y suele organizarse en foros de discusión y grupos de apoyo en línea, buscando comprensión y diálogo sobre su vivencia.

Una identidad que desafía estigmas
El auge de los therians en redes sociales ha generado debates sobre autoidentificación, pertenencia y límites culturales.
Algunos vídeos muestran a adolescentes imitando movimientos de lobos, gatos, perros o incluso llamas, mientras otros simplemente comparten reflexiones sobre su conexión espiritual con su theriotype.
La reacción en internet varía: hay quienes sienten curiosidad, quienes se ríen, y quienes buscan entender la experiencia desde una perspectiva psicológica o antropológica.
Sin embargo, tanto therians como furros coinciden en la necesidad de espacios seguros online, debido a la incomprensión social y al riesgo de estigmatización.
Es importante subrayar que no hay relación con prácticas de parafilia ni zoofilia: la conexión es emocional, psicológica o creativa, según corresponda.

Reflexión sobre identidad y cultura digital
El fenómeno therian refleja cómo las nuevas generaciones exploran formas de identidad que trascienden los límites tradicionales.
La digitalización y el acceso a comunidades en línea han permitido que jóvenes descubran, compartan y validen aspectos de sí mismos que antes eran invisibles.
A diferencia de otros hobbies o subculturas, los therians muestran que la autoexpresión puede ser tanto interna como social, y que la relación con los animales puede ser un vehículo de autoconocimiento y comunidad.
La tendencia también plantea preguntas sobre cómo la sociedad entiende la identidad, la espiritualidad y la diversidad de experiencias humanas.
Mientras tanto, los vídeos virales, los memes y la discusión en redes sociales mantienen a los therians en el centro de la conversación cultural: un ejemplo de cómo internet no solo refleja tendencias, sino que crea espacios donde lo invisible puede hacerse visible y lo minoritario, compartido.







A ver si llega un meteorito de estos grandes pronto.
¿THERIAS?
¿FURROS?
"CARMEEEEEN" pon orden, esto se va de las manos.
Por favor.
Ya tiene que estar mal la cosa para publicar esto.
😳😳😳
"Menuda chorrada"
O sea, animal ”no humano “. Desconocía que los hubiera humanos, es como la ministra que decía que un feto era un ser vivo pero no humano.
No llego a entender el concepto de "animales no humanos".
¿Hay animales humanos?