El entrenador de la AD Ceuta es consciente de la dificultad que entraña jugar en un campo de reducidas dimensiones como el de Moratalla, pero una vez más, tiró de su particular manual de refranes, subrayando que “el buen gallo tiene que cantar en todos los corrales”.
Siguiendo con este asunto, Pastelero matizó que “ya lo comenté cuando llegué aquí, estas son las dificultades del grupo IV, hay que tener un equipo que sea capaz de jugar en campos de buenas dimensiones como el nuestro, y en otros también dar la talla. Vamos a tener que recurrir a jugar más práctico, no debemos obsesionarnos con que allí no se puede jugar”.
Entradas y salidas
Por suerte, “tenemos una plantilla que nos permite muchas variantes. En Roquetas por ejemplo jugó Javi Navarro, un futbolista muy importante para nosotros, que sin embargo se sentó en el banquillo el domingo. Esto te demuestra que contamos con futbolistas para utilizarlos en el momento que consideramos más oportuno. Hay más de once titulares en este equipo”.
Quiere ver a un Ceuta “que tenga continuidad y que vaya a ganar en este campo”.
Adelantó que “seguramente habrá algún cambio condicionado por el campo, que no será el mismo aunque intentaremos no salirnos de nuestra idea y patrón. No cabe duda que el campo no nos va a permitir practicar el fútbol de la manera que solemos hacerlo”.
Cree que las cuentas para terminar en cuarto lugar estará “como el año pasado, entre sesenta y cinco o sesenta y seis puntos, pero vamos a intentar si somos capaces de conseguir muchos más de aquí al final de temporada”.
“A las ilusiones no hay que ponerle techo. En nuestro vestuario suena la canción color esperanza, es lo último que tenemos que perder para conseguir nuestro objetivo”, subrayó el mister.
Restó importancia al hecho de que seis jugadores estén apercibidos. “Hay que ir a muerte en cada entrenamiento, no en cada encuentro. Si alguien recibe la quinta, sale y entra otro. A mí no me veréis nunca quejarme de los que faltan, ya que tenemos una buena plantilla. Sí hay jugadores que son importantes, para eso se hace un buen trabajo físico y psicológico con aquellos que no suelen jugar tanto, para que estén preparados”.





