Fernández Lera descarta problemas de seguridad en el quimiquero y la Autoridad Portuaria estudia el proceso judicial para conseguir ponerlo en subasta en un futuro.
El ‘Rhone’ vuelve a escribir un nuevo capítulo en su recurrente historia de incidencias en el puerto de Ceuta. Esta vez es una vía de agua que ha provocado una escora del barco que se encontraba ladeado sobre el dique de su atraque del Muelle de España. La Autoridad Portuaria, Sasemar y Capitanía Marítima llevan diez días trabajando en el quimiquero y parece que hoy se conseguirá enderezar definitivamente el barco. Según explicó el capitán marítimo, Jesús Fernández Lera, las filtraciones de agua se localizan en los propios tanques de carga. El material contaminante que trasladaba el buque, lignosulfato de sodio, particularmente activo en el mar; ya fue trasvasado en una operación que provocó un incendio en los motores del barco.
Pese a la escora, desde Capitanía Marítima se descartó cualquier problema de flotabilidad. Los trabajos se están realizando mediante bombas de achique portátiles y lastrando y deslastrando los tanques hasta conseguir nivelar definitivamente el buque. La Autoridad Portuaria ha contratado también a la empresa Ecoceuta para que se deshaga de algunos restos de hidrocarburos que aún contenía el buque, unos restos de poco volumen y que no han provocado ninguna derrame en el mar, según afirmó Fernández Lera.
Futuro del quimiquero
La compañía que funciona como armadora, el banco ‘Yupi Kredit Financial’, dejó a un solo marinero para cumplir con las funciones de vigilancia del barco después de que se realizase las operaciones de descarga y trasvase, a la que destinaron cuatro marineros. Desde Capitanía todavía se espera alguna respuesta de los armadores, “a ver si dijeran algo”, y la Autoridad Portuaria ya ha emprendido el camino judicial que le llevó a resolver el problema similar planteado por el ‘Globe’. Aunque, según valoró Fernández Lera, el proceso para conseguir poner en subasta el barco turco sería “más complicado” aún por el que la Autoridad Portuaria se deshizo del ballenero nórdico.






