Red Eléctrica de España (REE) presentó a finales del pasado mes de abril en Ceuta el proyecto de enlace eléctrico submarino entre la ciudad autónoma y la península que, con una inversión superior a 220 millones de euros, tenderá un cordón umbilical con el otro lado del Estrecho cuya importancia va mucho más allá de satisfacer las necesidades energéticas de la ciudad en unas condiciones de seguridad y sostenibilidad mucho más altas que las actuales.
El operador ha apostado por un trazado que, dando la vuelta al Monte Hacho y haciendo la transición tierra-mar por la bahía sur, alarga considerablemente su longitud bajo el lecho del Estrecho. Aunque ello suponga un sobrecoste, se ha considerado la mejor opción para respetar todos los condicionantes de seguridad y respeto al medio ambiente necesarios.
Ceuta Ya! reclama para su trazado por la ciudad y para la ubicación de la subestación que habrá de construirse un nuevo estudio y un esfuerzo parecido. Es decir, que el presupuesto no sea el criterio fundamental de elección.
Una vez resuelto que la central de generación actual seguirá, cuando el cable entre en funcionamiento, como respaldo frente a posibles incidencias, se abre el debate sobre si conviene mantenerla en su emplazamiento actual, que es lo que justifica colocar ahí la nueva infraestructura, o si es conveniente y factible elegir otros terrenos para situar ambas.
REE estudió hace ya casi diez años diez posibles ubicaciones para la nueva subestación y acabó decantándose por el puerto, que al mismo tiempo se pretende convertir en una de las principales zonas de expansión económicas y comerciales de la ciudad.
Los responsables del proyecto deben cuando menos explicar por qué no es posible, si esa es la conclusión a la que han llegado, sacar la central de ahí o encontrar un respaldo de garantías de otro tipo para el enlace submarino.






