Ingesa marcha de anuncio en anuncio, es como si hubiera emprendido una carrera por lavar su imagen a golpe de promesas.
Ahora, asegura que este año Ceuta dispondrá de una unidad infanto juvenil de salud mental.
Lo vende todo bonito: tendrá sus recursos, servicios y medios. Funcionará para atender un vacío impresionante que ha hecho mucho daño a las familias necesitadas.
Los afectados guardan sus temores debajo del brazo, han sido engañados en tantas ocasiones que temen que ese paso dado no sea más que otra promesa sin fundamento, otro aviso.
La asociación TDAH mostró su temor y es entendible porque ha sido mucha la lucha mantenida para que los afectados pudieran tener recursos sanitarios que existen en cualquier otra comunidad. Aquí, en cambio, habiendo tantos casos y tantísima necesidad, se ha incurrido en una tardanza que no ha sido buena para nadie.
Estos anuncios de Ingesa tan sorpresivos, justo cuando la crítica por el estado de la sanidad vuelve a hacerse fuerte, son para cogerlos entre alfileres. Hay fecha, hay anuncio y hay detalles. Confiemos en que con esto no se juegue, que con este anuncio no se haya querido colocar un parche en la desastrosa política sanitaria. Sería no solo injusto, sino indecente y traicionero.






