Aspira a ser el presidente de todos los españoles. Y si para eso tiene que ser más extremo que Vox, allá que enarbola la bandera que le pidan. El presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, desembarca en Melilla para prometer, desde la ciudad hermana, un “lugar más próspero y atractivo” para nuestra tierra. Ojito, toca echarse a temblar. Si nos fiamos de las promesas del número 1 mal vamos. No las cumple.
Ahora en la oposición se vive de lujo. Es el mejor rincón para soñar a base de medias verdades, que son las peores de las mentiras. Nos cuenta que habrá más agentes de las fuerzas de seguridad, que dará un vuelco a las políticas económicas y sociales… y, por supuesto, que mejorará la sanidad.
Le falta memoria a Feijóo. Eso o tiene la cara de cemento armado. Si quiere hablar de fronteras puede bucear en la hemeroteca y ver qué Tarajal mantuvo, con jaulas en las que quedaban atrapadas las porteadoras. También puede darse una vuelta por los espigones que prometió mejorar, aunque lo más que hizo fue pasear a un ministro tras el desastre del 6F para sacar una foto con su teléfono móvil.
Podemos recordar eso y la cantidad de millones que se han perdido en un perímetro en donde ha habido más sombras que luces en todos los aspectos.
Hay que tener mucha cara para erigirse en el salvapatrias de una Ceuta en donde lo más que ha hecho es traernos empresarios gallegos de fin de semana para favorecer unos lazos empresariales que nunca existieron.
Feijóo se ha convertido en una especie de cuentista con altavoz. Habla y habla, busca huecos políticos que explotar, mensajes que calen en los votantes, aunque no sean nada buenos ni para el futuro de Ceuta ni para la convivencia.
No todo vale. Las promesas de Alberto no se las creen ni los suyos.







El jueves día 13 haber que opinas del charlatán de Pedro Sánchez. Ánimo Carmen.
Nuevamente certera, Sra. Echarri.
Precisamente, escribimos en estas mismas páginas, 2022 ( "Non Placet Feijoo......)
No hay Banquillo político.....
Palabras de Carmen Echarri, que sabe muy bien lo que escribe, feijoo un charlatán de feria