Resulta que durante esas mismas gestiones que la Ciudad Autónoma ha estado realizando a través del mismo presidente y de algunos de sus consejeros con Paradores Nacionales para solucionar el conflicto que estaba abierto con el despido de trabajadores de La Muralla y con ese pretendido cierre del servicio de restauración, se estuvo hablando por supuesto de otras cuestiones relacionadas en torno a la reforma que necesita el Parador y que no se acometieron durante la anterior Administración y que son absolutamente necesarias. Porque no podemos olvidar que estamos hablando de unas instalaciones que tienen ya casi cincuenta años y que aunque se han acometido a lo largo de estos diez lustros varias actuaciones, hay que estar siempre encima. Pues bien la promesa desde la misma presidente de Paradores y también otros altos cargos es que para el año que viene, una vez que se saneen las cuentas de la sociedad pública y se haga un nuevo plan de mejora de las propias instalaciones se tendría en cuenta al Parador ceutí que desde luego es uno de los primeros de la propia red cuando la misma se creó. Confiemos en que se convierta en una realidad para el año que viene.





