El juzgado ordenó ayer tarde la entrada en prisión preventiva del agente de la Policía Nacional que fue detenido el pasado martes en el puerto acusado de un presunto delito de tráfico de inmigrantes.
El agente, que quedó en libertad con cargos 48 horas después habiéndose acogido a su derecho a no declarar, fue citado en la tarde de ayer por el juez instructor tras haber ordenado la práctica de nuevas pruebas.
Tal y como ha conocido El Faro por fuentes cercanas al caso, esta vez el policía sí que declaró y lo hizo después de que se pasara por el despacho de su señoría otro agente del CNP, en concreto el compañero que el día de la detención estaba también de servicio en el puesto de control y que nada tiene que ver con la comisión del delito que se trata de aclarar.
Tras escuchar primero la declaración del compañero y después la del agente imputado, se dictó auto de entrada en prisión preventiva, procediendo a su ingreso en la cárcel de Los Rosales.
En base a la reforma del Código Penal y tras, ahora, poder concretarse la presunta utilización y abuso de su cargo para la práctica de un delito, se contemplan penas que oscilan entre los 4 y 8 años de prisión, de ahí que se haya acordado la entrada en preventiva del policía.
Se mantiene no obstante la libertad para el otro detenido en esta intervención. La Jefatura Superior ha evitado hacer declaraciones sobre su servicio.






