El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Ceuta, ha condenado a un joven por un delito de agresión sexual contra una menor de 16 años.
Antes de la declaración del acusado, y ya con todas las de los testigos realizadas, el acusado reconoció los hechos y aceptó una pena de un año de prisión, así como una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima durante dos años. Además, deberá indemnizar a la menor con 600 euros.
En esa pena, también conlleva la inhabilitación de poder trabajar en cualquier oficio que tenga contacto con menores por un periodo de 2 años.
El representante del Ministerio Fiscal no se opuso a la suspensión de la pena bajo una triple condición: no delinquir, cumplir la orden de alejamiento y comunicación y al pago de la responsabilidad civil.
El tribunal escuchó las declaraciones de las partes, entre ellas la de la víctima, que fue incorporada al procedimiento como prueba preconstituida.
Declaración de la menor
Según relató la menor, los hechos ocurrieron el 2 de abril de 2024, cuando el acusado, de 19 años en aquel momento, se encontraba en la vivienda de su abuela, donde coincidió con la víctima, de 12 años de edad.
La menor explicó que acudió a la vivienda por su relación con un amigo, primo del acusado, y que no conocía previamente al joven condenado.
Que una vez en el garaje, le acarició la espalda introduciendo las manos bajo su ropa, intentando tocarle los pechos sin conseguirlo debido a la oposición manifestada.
Ya, posteriormente, ha relatado que cuando estaba con su amiga en la cama viendo una serie, el acusado entró le tocó su parte trasera y le pidió que le besara, negándose a ello la menor. La menor señaló que desde un principio le dijo que la dejara en paz, y se sintió intimidada y molesta.

Días después de lo ocurrido, la menor volvió a encontrarse con el acusado a la salida de su instituto, lo que le generó miedo y la llevó finalmente a contar lo sucedido a su madre.
Testimonio de la madre
La madre de la menor declaró que tuvo conocimiento de los hechos un día antes de interponer la denuncia, tras recibir una llamada de una familiar del acusado que quería hablar con ella sin explicarle el motivo.
Al día siguiente, su hija le relató lo ocurrido, señalando que quería que se enterara por ella, ya que los hechos ya eran conocidos en el centro escolar y el tutor había recomendado que hablara con su madre.
La madre aseguró que su hija se ha visto muy afectada emocionalmente por lo sucedido y que aún continúa siéndolo, manifestando que su único deseo es que se haga justicia.
Otros testimonios
Durante la vista oral también declaró una profesora de la menor, quien aseguró haber notado un cambio significativo en su estado de ánimo, describiéndola como triste, apagada y con episodios de llanto. La docente afirmó que, por su experiencia, no consideraba que la menor fuera una persona propensa a inventar hechos.
Por su parte, el primo del acusado negó que hubiera contacto con las menores, asegurando que eran mayores que ellas y que no coincidieron, indicando que tras rezar con su primo se marcharon del lugar.
Asimismo, la amiga de la víctima y prima del acusado manifestó que los hechos denunciados formaban parte de una supuesta broma inventada por la menor, aunque aseguró que siempre estuvo junto a ella y que no ocurrió nada, negando que su declaración tuviera como objetivo proteger a su primo.






