Una almohada, una manta y algún que otro cartón son sus compañeros cada noche. Desde el seis de enero vive a la intemperie y se refugia como puede en huecos de escaleras de edificios de Ceuta.
Aunque no tener un techo le afecta, no es el problema que más preocupación le genera a Francisco Javier Jiménez. El vecino no tiene acceso al tratamiento para el VIH que padece desde que dejó atrás su vida en prisión a inicios del mes pasado.
Durante su internamiento en la cárcel sí disponía de la medicación. Sin embargo, al salir del centro penitenciario, se topó con que, al no estar dado de alta en el padrón, no podía sacar la tarjeta sanitaria.
Sin residencia
Sin este pase a la asistencia continuada y sin la acreditación oficial de su residencia en la ciudad, obtener la receta resulta una tarea compleja. El afectado de momento no puede retomarlo, motivo por el que pide ayuda para lograrlo.
Tampoco tiene facilidad alguna para demostrar que vive en Ceuta. El único domicilio con el que contaba actualmente es un recinto derruido. Era la vivienda familiar que, hace unos años, fue declarada “ilegal”, tal y como traslada Jiménez.
Fue diagnosticado en 1982. “Tengo todos los papeles del tratamiento que recibía en prisión. Incluso guardo las analíticas”, menciona. Su temor es que su estado de salud empeore. “Los médicos me dijeron que no podía dejarlo y que tomarlo es lo que me mantiene”, expone. A esta enfermedad se une la pérdida de visión en su ojo izquierdo.
Problemas
Le advirtieron que, si optaba por interrumpirlo, se agravaría y que “vendría lo peor” si eso ocurría. “Me da miedo que avance porque llevo un mes sin nada”, menciona. A pesar de que no tiene un lugar en el que vivir ni recursos económicos para buscar un alquiler, considera que este es su “único problema”.
“Me olvidaré de lo demás cuando pueda pagarlo”, indica. Jiménez manifiesta que en estos días ya ha experimentado las consecuencias de no tener acceso al tratamiento. “Me noto algo flojo. Sé que mis defensas están bajas”.
Ante la ausencia de una fuente financiera estable ha intentado obtener el ingreso mínimo vital. Sin embargo, su solicitud ha sido rechazada. Él lo achaca a la baja en el padrón, que es una de las razones por las que se puede denegar esta petición. “Si pudieran arreglarme la paga, al menos me podría meter en un cuarto. Si tengo que pagar 200 euros, lo hago”, comenta.
“No sé a dónde ir”
Después de acudir a servicios sociales y al clínico de Loma Colmenar, no sabe bien qué otro paso puede dar para resolver este parón del tratamiento. “Cuando fui al hospital y me dijeron que no podía por el empadronamiento, me bajó la moral”, señala.
“Estoy en la calle sin poder hacer nada. No sé a dónde ir ni a quién recurrir. Doy este primer paso de contarlo públicamente para ver si alguien me puede escuchar”, remarca.
Durante su cumplimiento de condena en prisión, sí tenía asegurada la receta. “Todos los meses me la daban. Tomaba la medicación después del desayuno”, explica. No posee una casa ni tiene opciones económicas para residir en una habitación de alquiler, pero puede alimentarse.
Merodea por los alrededores de la plaza de los Reyes. Un ceutí que trabaja en un establecimiento hostelero de la zona le ofrece comida. “Menos mal que esa ese hombre. Todos los días me da un plato caliente”, remarca.
“Estar así tirado durmiendo en la calle no se lo deseo ni a mi peor enemigo”, expresa. Francisco espera que, en algún momento, alguien pueda asesorarle o brindarle alguna alternativa que le permita acceder al tratamiento.






Déjese de portones y ponga el tenderete en el Ayuntamiento o en cualquier centro de salud. Entre y no salga hasta que le busquen una solución.
Verá como le hacen mas caso.
Menuda panda de sinvergüenzas hay en este pais, cobrando y no haciendo su trabajo !!!
A este pobre hombre,ciudadano español se le ignora completamente,y a todos los inmigrantes ilegales,todo por delante,sois una panda de sinvergüenzas.
Donde están aquí los servicios Sociales que tanto a lardeala Consejera de Sanidad y ahora ante esta situación tienen la caray miran a otro lado ,pero el culpable de todo esto que pasa aquí en esta ciudad es Vivasno hay otro culpable porque tiene a pobres durmiendo tirados en la calle y no se preocupa de crear un albergue para estas pobres personas ya que son seres humanos señores no animales para dejarlos así tirados sin un techo donde cubijarse y sin unos servicios mínimos decentes para,su vida,diaria y en este caso dejando auna persona enferma y sin sogsr tieadaen plena calle ,Vergüenza les debería de dar todos los de este Gobierno Local del P.P. por todo esto señores.
Pero vamos aver 😡😡 esta en una situacion critica joder y aun asi no hacen absolutamente nada por el, es un anciano,esta enfermo y viviendo en la maldita calle !!!! Cuando lo podrian refugiar de alguna forma donde sea!!! Como hacen con los inmigrantes, NO SE PUEDE PERMITIR QUE UNA PERSONA DE OTRO PAIS TENGA MAS JODIDOS DERECHOS QUE UNA QUE SEA ESPAÑOLA!!!!!!!!!! ( no estoy en contra, pero joder, que lo traten iguaal!!!! ) que esta pidiendo medicacion 😡😡😡😡😡😡😡
No entiendo como servicios sociales no lo a empadronado en el ayuntamiento que se puede hacer en estos casos 😡
Donde están los servicios sociales de la ciudad?
Que los pagamos todos.
A ver si hacen su trabajo con celeridad.
Pobre hombre¡¡