Las cifras que ofreció ayer el consejero de Economía y Hacienda, Guillermo Martínez y que se vienen ofreciendo a la opinión pública a mediados de cada mes, una vez que se conocen los datos de recaudación que da Servicios Tributarios por un lado y el informe de Tesorería para indicar el estado de la caja municipal confirman las previsiones que ya se apuntaron a partir de febrero, es decir, que se está produciendo un incremento de la recaudación por parte de la Ciudad Autónoma, gracias también desde luego, entre otras razones, porque las previsiones que se incluyeron en los presupuestos fueron a todas luces muy razonables y entonces se presenta de una manera que invita al optimismo en unos momentos donde las buenas noticias no abundan para nada. Y es que la tónica que ahora mismo impera en la Ciudad es no dejarse llevar, bajo ningún concepto, por la euforia y continuar durante los próximos años con previsiones muy modestas que permitan que el timón de la nave se pueda llevar sin sobresaltos.





