Es innegable la valerosa tarea que realizan los bomberos en cada una de las intervenciones que realizan a diario y los reconocimientos que, por ello, la Ciudad les ha ofrecido por ello en más de una ocasión. Es ahora, por tanto, el momento de devolver este reconocimiento no sólo en palabras, sino también en acciones. En más de una ocasión han reclamado más efectivos, y en otras ocasiones se ha hecho oídos sordos. Tal vez este sea el momento, con una nueva responsable al frente de la Consejería de Gobernación, de dar ejemplo, de que no todo queda en simples y agradecidas palabras, de que esas manifestaciones, medallas y palmaditas en la espalda también deben traducirse en acciones, y demostrar que esos valientes trabajadores no arriesgan su vida en valde.





