La artista llega a Ceuta para actuar, junto a Raúl Rodríguez, en el Revellín desde las 21:00, dentro de un espectáculo en el que recuerda a Chavela Vargas
Maribel Quiñones Gutiérrez: o sea la gran Martirio. Artista que llega hoy a Ceuta para actuar, junto a Raúl Rodríguez, desde las 21:00 horas en el Teatro Auditorio del Revellín, dentro de un espectáculo en el que homenajea a Chavela Vargas a quien canta con sentimiento y admiración.
–¿Conoce Ceuta?
–Sí, he estado varias veces, me llevaron mis padres de pequeña porque tenían un amigo allí: Antonio y su familia, que tenían una tienda y una asociación cultural–deportiva, donde a mi padre le impusieron la caballa de oro, que siempre tuvo con orgullo en mi casa. Lo primero que me fascina de Ceuta es su luz, su cielo azul, el movimiento de gentes tan diversas, mi primera visión de aquellas tiendas con los aparatos eléctricos y electrónicos que eran una absoluta novedad, las tiendas con muchas cosas. Después he estado un par de veces más y he podido ver la confluencia de comercio español, hindú, musulmán y judío, con la influencia portuguesa también. Toda esa convivencia de culturas, religiones y razas, con paz y respeto: un crisol por donde han pasado muchísimas culturas desde la antigüedad y han ido dejando huellas. Me llamaron la atención las torres y fortalezas que marcaban el entorno militar. La montaña de la Mujer Muerta y el Monte Hacho donde me llevaron para que viera esa vista espectacular de la ciudad. Luego estan las playas, la cantidad de turismo, la gente sabia. Y La Shica, caballa gloriosa y amiga.
–¿Por qué el mundo es raro?
–¡Ay! El mundo entero está dominado por intereses de poder y económicos. Pero hay mucha gente que trabaja y en la que creo para, individual o colectivamente, hacer este mundo mejor. En el mundo raro del que hablamos en el disco y al que pertenecemos, es el mundo que tiene más interés en el ser que en el tener, que tiene vocación de mejorar y mejorarse en lo humano, que en el arte busca la verdad y la belleza que transforman, y que sienten dentro lo mágico, lo espiritual, lo que no se ve y está tan dentro de los sentimientos y las emociones humanas.
–¿Qué espectáculo trae a la ciudad, qué sensaciones está teniendo en la gira? ¿Cómo nació el proyecto?
–Vamos Raúl Rodríguez y yo a Ceuta a presentar nuestro disco ‘De un mundo raro. Cantes por Chavela’. Es un disco donde Raúl ha hecho los arreglos trasladando a compás flamenco algunas de las canciones que más nos gustaban del repertorio de una mujer que conocíamos amábamos y admirábamos y con quien hemos tenido la suerte inmensa de poder estar y trabajar. Siguiendo la estela de sus enseñanzas y de la profundidad de su música y su canto. Así haremos la primera parte y en la segunda escogeremos canciones de mi repertorio que van desde al flamenco al tango y de la copla al bolero. Para que haya un abanico de emociones de la lágrima a la sonrisa.
–Si le digo Chavela Vargas, ¿qué me dice?
–Que era una mujer y cantante única, llena de vocación por el arte y plena de dignidad, valentía, compromiso, libertad, verdad.
–¿La crisis suena a canción de Chavela?
–No creo, las canciones de Chavela son pura poesía y ésta ni se compra, ni se vende. La crisis se basa en todo lo contrario.
–Chavela, José Alfredo, Gardel…, es decir, artistas que aún después de muertos siguen siendo referentes. ¿Es posible que esto suceda en parte porque las nuevas generaciones están dormidas o quizá porque no se apuesta por los jóvenes?
–Desde luego la falta de apoyo cultural y económico para el arte en estos momentos es durísimo, y más para la gente joven, además con la crisis de la industria casi todo hay que hacerlo a mano y del bolsillo, es imprescindible bajar el IVA para poder trabajar, pero talento hay y mucho, difusión y canales que funcionen, mucho menos. En cuanto a los artistas que nos precedieron creo, también por haberlo hecho, y porque se dan a conocer a otras generaciones, que los clásicos estan ahí para releerlos en las distintas épocas, porque su obra, ya sea teatral, literaria, musical, cinematográfica, en cualquier aspecto artístico… está hecha para todos los tiempos y siempre contienen enseñanzas imprescindibles. Para hacer cosas nuevas, hay que escuchar mucho de lo que ya ha sido impecable en otra época.
–Hablando de jóvenes artistas, ahí tenemos a Raúl Rodríguez.
–Raúl es un enamorado de la música, es antropólogo y esto hace que su interés y su investigación tengan además una base de conocimiento y participación y entendimiento. Lleva más de veinte años en la música y es un guitarrista con una personalidad única y que transita por los géneros con fluidez y sabiduría. El me ha hecho la producción de cuatro discos y ha colaborado y tocado conmigo muchos años, pero es la primera vez con este ‘De un mundo raro’ que vamos los dos a dúo. Después de haber fundado Caraoscura y Son de la Frontera, dos experiencias musicales enormes, ha trabajado con Kiko Veneno, Santiago Auserón, Ruibal, Javier Barón y muchos otros músicos españoles y junto a Compay, Marta Valdés, Soledad Bravo, Chavela, Trilok Gurtu, Jacson Brown, en fin muchísimas colaboraciones y discos en los que ha puesto y sigue poniendo su corazón y su música verdadera. En octubre saldrá su primer disco en solitario, ‘Razón de Son’, en el que ha compuesto, cantado y grabado todo él. Es un disco libro espectacular, que indaga en las raíces americanas y flamencas de los cantes de ida y vuelta, este trabajo puntero, nos tiene muy felices y estamos deseando que la gente lo oiga.
–Usted adapta al compás flamenco temas emblemáticos del cancionero mejicano, ¿considera que la fusión es una bendición de la cultura?
–Creo que la fusión en la música y en la vida es mágica, inevitable, enriquecedora y solidaria, y en el siglo XXI, plagado de comunicaciones, es una creación si se hace con conocimiento y respeto.
–¿Hay temas que le hayan hecho llorar alguna vez, Martirio?
–Claro que sí, y en el caso de Chavela, consigue que las lágrimas sean de limpieza, no de tristeza.
–Cuando se propuso sacar hacia adelante este proyecto tan arriesgado como hermoso, ¿pensó en que muchos puristas iban a sacar sus plumas afiladas?
–Al acometer este trabajo nos guió una luz incuestionable: el amor, el conocimiento de su persona y su música, y la gran admiración que le tenemos.
–Vivimos en un mundo en el que la imagen tiene gran importancia, ¿cree, en este sentido, que sus míticas gafas de sol han jugado un papel importante en su reputada trayectoria artística?
–He jugado siempre con mi imagen, me encanta vestir mi voz, e ir cambiando la indumentaria según la música que voy a cantar. En este sentido la imagen es muy importante para mí, muy mágica y lúdica. Las gafas, las peinetas, los vestidos, los abanicos forman un mundo creativo maravilloso que he podido compartir y gozar con artistas y artesanos que me han ayudado todos estos años y entre todos hemos conformado una imagen muy reconocible y especial.
–¿Qué se esconde detrás del cristal oscuro?
–Se resguarda una mujer que quiere seguir mirando y aprendiendo a ras de suelo sin que la miren cuando se baja del escenario. Por otro lado te digo que por mucho que lleve puesto, a mí se me ve el alma cantando.






