Organizada por ACEFEP, Ceuta celebró una intensa jornada para conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental. Expertos en medicina ofrecieron conferencias dentro de un programa completo La Asociación Ceutí de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (ACEFEP) organizó ayer su VIII Jornada con motivo del Día Mundial de la Salud Mental. Bajo el lema Alternativas ante la crisis. El valor de nuestros derechos. Además de conferencias, durante la pausa-café se degustaron los dulces elaborados en el programa de ocio del III Concurso de Repostería.
De tal modo, Ana Belén Núñez, gerente de ACEFEP, señaló que "el objetivo es poner encima de la mesa la realidad de las personas que actualmente padecen una enfermedad mental" recordando que "hace veinte años que un grupo de valientes de ACEFEP inició esta andadura". "La crisis afecta a todas las clases de la sociedad y a los discapacitados mentales mucho más", consideró para señalar también que "intentamos pelear con todas nuestras fuerzas y recursos para que no se pierdan los derechos".
En cuanto a los derechos existentes en España, Núñez señaló que "se puede considerar en la media dentro de un ranking europeo pero lo que no se puede es perder ni uno solo de los derechos. Ceuta con respecto al resto de España se encuentra en un estado de desmejoría porque es una ciudad con pocos recursos, tiene sólo 21 plazas en una residencia psiquiatra en Málaga, un hospital de agudos, una unidad de salud mental y ACEFEP, que es la voz de las personas con enfermedad mental". En este sentido, Núñez añadió que "faltan centros de días, comunidades terapéuticas, muchos recursos que Ceuta no tiene, de modo más que de España respecto a Europa podemos hablar de Ceuta respecto a España. El porcentaje de personas que trabajan con enfermedad mental en una empresa es mínimo, menor del que nos gustaría", concluyó.
Por su parte, Inés González de Chávez de Armas, técnica de programas de FEAFES, hizo hincapié en que "los derechos no pueden disminuir, de ahí que invitemos a las personas con discapacidad mental a participar activamente en la sociedad en pos de la defensa de sus derechos, a ejercerlos". Señaló también que "en España no se cumplen los derechos al cien por cien, se ha recorrido mucho camino pero queda una barbaridad por hacer. El problema más grave es el estigma, un rechazo sistemático de la sociedad a las personas enfermas, y en otras ocasiones el autoestima", consideró.
Participó también en el acto académico Laura Rodríguez, psiquiatra de la Unidad de Salud Mental de INGESA, quien señaló que "es preciso derribar algunas barreras, mitos y prejuicios hacia las personas que tienen una enfermedad mental. Uno de los mitos más extendidos es que la persona con enfermedad mental puede ser violenta o tiene mayor peligro en la sociedad y esto no es así, el nivel de violencia es el mismo o menor que el de la población en general".
En la misma línea pero respecto al nivel de efectividad de un discapacitado mental en una empresa, la experta indicó que "puede ser muy variable pues no es tanto la enfermedad sino qué persona padece esa enfermedad ya que las manifestaciones de cada patología varían mucho según el individuo, pero desde luego que se puede afirmar que muchos enfermos mentales están capacitados trabajar perfectamente en una empresa y desarrollando su labor en marco de normalidad", finalizó.
Vivas: "Deseo que los discapacitados sean libres en una sociedad sin barreras"
Finalizada la jornada, se celebró una ceremonia conmemorativa por el aniversario número veinte de la fundación en el Paseo Alcalde Sánchez Prados, lugar al que se desplazaron el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, y el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, así como una admirable multitud compuesta por personal de ACEFEP, facultativos, los ponentes de la VIII Jornada con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, pacientes, familiares de éstos y decenas de ciudadanos de a pie que no quisieron faltar a una cita tan justificada.
Rodeando un mural de ACEFEP, iluminado por un círculo de velas, encendidas una a una por participantes en el acto, el presidente Vivas mostró su deseo de que "los enfermos mentales superen todas las barreras y les hagan libres entre todos los seres humanos", un bonito deseo que supuso el epílogo de una jornada intensa y necesaria para que la sociedad tome conciencia sobre el colectivo.








