Dicen, y ya son varias veces, que Ceuta tendrá un crematorio de mascotas antes del final de legislatura. En la lista de prioridades del Gobierno nunca ha estado atender este tipo de peticiones, ahora aseguran estar por la labor.
El final de la legislatura está, como quien dice, a la vuelta de la esquina, pero siguen muriendo mascotas a cuyos dueños no se les da siquiera una alternativa para no tener que transformar a un miembro de la familia en pura basura que echar al contenedor, en este caso a un congelador.
Se ponga en marcha o no ese crematorio, la Ciudad debería dar una solución inmediata para, de momento, ofrecer una alternativa a ese desagradable final. Estirar el chicle de las promesas de nada sirve porque generalmente no se cumplen, además de que suelen esconder intereses bastante alejados del bien general, el de todos.
Dice la Ciudad que no sabe si ese crematorio saldrá adelante por iniciativa pública, privada o mixta, que es como no saber nada. Hasta que se concrete el camino deberían, al menos, dar una alternativa a las familias que tienen que mirar hacia otro lado a pesar de saber el destino de quien durante años ha sido uno más. La solución es ahora, no dentro de meses, años o nunca.
Mientras no se entienda la clave de esta petición seguiremos hablando del crematorio como quien habla de los proyectos más absurdos que financia el Gobierno local. El alcalde los conoce, aunque acostumbra a hacerse el sorprendido cuando le hacen ver la cantidad de asociaciones que obtienen padrino o madrina por querencia particular/interesada de algunos de los de su equipo.
Para eso sí que hay rapidez, pero para atender un clamor ciudadano nos dedicamos a prometer y no cumplir cual clones de Pinocho.







Muy bien dicho Carmen, llevas toda la razón.
La solución al crematorio se necesita ya y no que quede en una falsa promesa de esas que nunca se cumplen.
Los políticos cada día dan más vergüenza