El acusado aseguró que no tenía constancia de que le hubieran retirado el permiso y la defensa incidió en la falta de pruebas.
El Ministerio Fiscal solicitó ayer una multa de 24 de meses a razón de 10 euros la cuota diaria (7.200 euros) para un joven acusado de cometer un delito contra la seguridad vial al ir conduciendo cuando había perdido todos los puntos del carné. Por su parte, la defensa solicitó la absolución al entender que el joven no había sido notificado y no tenía constancia de la retirada del carné. El magistrado escuchó los diferentes testimonios y dejó el juicio visto para sentencia.
Durante la vista oral comparecieron tanto el acusado como los dos agentes de la Guardia Civil que participaron en su denuncia. El joven fue parado por la Benemérita el día 9 de abril de este mismo año sobre las 10.30 horas en la zona de Benítez cuando el acusado iba a los mandos de un Citröen Saxo. Según explicó el joven durante su declaración, él iba conduciendo con toda tranquilidad porque desconocía que tenía retirado el permiso de conducir. Al parecer, la Dirección General de Tráfico (DGT) había notificado esta circunstancia al joven a través de su domicilio, pero la persona que firmó la recepción fue su madre, por lo que el joven dijo no haberse enterado nunca. El chico adujo además que su progenitora no sabía leer muy bien y que por eso no pudo saber que la carta era importante y que era de tráfico.
Por su parte, los agentes comentaron que el joven se sorprendió mucho cuando se enteró de que en la base de datos de la Guardia Civil constaba que tenía el carné retirado. Uno de ellos especificó que, según sus informaciones, llevaba desde hacía dos o tres meses con el permiso retirado.
Al joven le constaban algunos antecedentes por delitos de tráfico, aunque el abogado se encargó de demostrar que esas condenas no tenían eran por otras cuestiones totalmente diferentes. Además, la defensa alegó falta de pruebas para justificar su solicitud.






