La llegada de cientos de inmigrantes a nado a Ceuta durante los últimos días ha provocado una situación de emergencia, tal y como ha reconocido el propio Gobierno de la ciudad autónoma.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se encuentra desbordado, mientras una elevada cantidad de personas duermen en sus alrededores a la espera de conseguir una plaza. La situación ha sido abordada en el programa 'La Linterna' de COPE, cuya emisora en Ceuta forma parte de Grupo Faro.
Aunque el escenario actual no alcanza las dimensiones de la crisis registrada hace cinco años, el goteo de llegadas continúa sin detenerse. Ibón Domínguez, secretario nacional del sindicato Jupol, ha explicado en COPE que, pese a tratarse de un goteo constante, "la ciudad autónoma de Ceuta no está preparada para coger este aluvión", al tiempo que ha señalado que son "más de 1.000 personas en una semana".
Una estrategia que no se detiene
Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla y profesor de Relaciones Internacionales en la UNED, ha analizado en una entrevista en 'La Linterna' este fenómeno, que, a su juicio, no responde a un repunte estival previsible. El experto considera que la "estrategia del goteo ha sido imparable", con más de 2.500 entradas durante los cinco primeros meses del año, una situación que refleja una "tendencia negativa".
"Marruecos es un estado que cuando quiere controlar su territorio, lo hace"
Echeverría ha cuestionado la "actitud complaciente" de las autoridades españolas y ha insistido en que "Marruecos es un estado que cuando quiere controlar su territorio, lo controla".
Como ejemplo, ha mencionado el blindaje de áreas como Rincón o Tetuán, lugares donde pasa el verano el rey Mohamed VI, frente a la permeabilidad que presenta actualmente la frontera.

La presión migratoria como herramienta
El director del Observatorio de Ceuta y Melilla ha definido la situación como una "herramienta de presión" utilizada por Marruecos con el objetivo de "dar una imagen de anormalidad" de Ceuta y Melilla. Según su análisis, se buscaría que ambas ciudades dejen de ser percibidas como territorios españoles y europeos para pasar a ser consideradas un problema.
"Es una política de chantaje, utilizando a seres humanos"
En opinión de Echeverría, esta estrategia no tendría únicamente como objetivo ejercer presión sobre España en asuntos como el Sáhara, sino también sobre la propia Unión Europea. "Es una política de chantaje, utilizando a seres humanos", ha afirmado el profesor, que ha establecido paralelismos con actuaciones desarrolladas anteriormente por Turquía o Bielorrusia.
El 'efecto llamada' y la llegada de argelinos
A esta situación se añade el denominado "efecto llamada", que, según Echeverría, se habría visto reforzado por la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente. El experto ha apuntado que tanto los inmigrantes como el propio Estado marroquí conocen esta circunstancia, lo que, a su juicio, "anima la llegada" al existir la percepción de que la gestión será favorable para quienes consigan acceder a España.
Por último, Echeverría ha puesto el foco en la presencia de ciudadanos argelinos entre las personas llegadas a Ceuta, pese a que Marruecos y Argelia mantienen cerrada su frontera terrestre desde 1994. Para el experto, esta circunstancia evidenciaría que Marruecos no controla completamente su territorio, como sostiene, y podría responder a una maniobra destinada a incrementar la tensión existente entre España y Argelia.






