Los usuarios del Parque de perros se plantan. Bueno, lo hacen verbalmente, denunciando la miseria de este lugar que, siendo el único que hay en Ceuta, se tiene entregado a la desidia fruto de la deficiente gestión pública. Otro ejemplo más.
Más de 45.000 euros invirtió la Ciudad hace nada para ponerlo a punto. Después de meses cerrado, esa operatividad ha durado nada y menos. Si buscamos la traducción de lo ocurrido es sencilla: nos han birlado ese dinero, porque lo mal invertido, lo que no dura, termina siendo un fraude de libro.
Y eso es el Parque, un recinto que parece que se construyó a disgusto y que durante su vida ha estado marcado por las continuas denuncias: falta de higiene en una época; ocupación de parte del terreno en otra; desperfectos de manera permanente; inversiones que parecen ser de chiste…
Como les decía antes, los usuarios protestan verbalmente, pero deberían plantarse con sus canes ante las puertas del Ayuntamiento y no moverse de allí hasta obtener compromisos. Sería un buen espectáculo para que de una vez el equipo gestor de este pueblo se diera cuenta de lo que significa no cuidar los detalles: traicionar a los vecinos.
No esperen una crítica de la oposición, cada grupo está más preocupado en mirar sus propios intereses o en arreglar las divisiones en su partido, como le pasa al pollo sin cabeza del PSOE por mucho que su aupado líder Melchor León busque la mejor vaselina para colar lo imposible y negar las evidencias. Tiempo al tiempo.
Los usuarios del Parque de perros alzan su voz. Ahora, de no ser atendidos de inmediato, solo queda que sus canes ladren y saquen dientes. Eso a otros perros les suele funcionar, seguro.






