El Gobierno de Ceuta va a sacar a licitación durante el próximo mes la ejecución de la segunda fase de las obras de sustitución de la solería resbaladiza de la zona centro, una actuación que costará 800.000 euros y que se demorará durante seis meses, según las previsiones de la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos.
Casi veinte años después del inicio de la peatonalización de la zona centro, el Ejecutivo local intentará poner solución definitivamente a un pequeño gran problema para todos los viandantes que transitan por la calle Real y sus alrededores, sobre todo en jornadas de lluvia, pero no solo.
El famoso mármol verde, por cuya colocación nunca se han exigido responsabilidades a los responsables de su instalación, quizá negligente, se ha convertido en un peligro público que ha conllevado muchas caídas, no pocas lesiones serias y varias condenas al pago de indemnizaciones por parte de la administración.
La buena gestión también se ve en pequeñas cosas como la elección del pavimento para no consentir que determinados tramos de la ciudad sea un territorio de peligro para la ciudadanía que se mueve a pie, a la que se debería dar todas las facilidades y garantías.
La Ciudad está obligada no solo a reparar los errores cometidos, sino también a hacer todo lo posible para que no se repitan y para que, en el caso de que así fuese, los autores asuman las responsabilidades que les correspondan.
En el caso de la zona centro el primer desliz y los posteriores intentos de corregirlo sin éxito hasta la solución definitiva de retirar el pavimento peligroso han supuesto cientos de miles de euros de todos los ceutíes que deben servir al menos como una lección aprendida.






