El anuncio de las autoridades de la Ciudad sobre la realización de una jornada de vacunación para las personas mayores de 16 años que todavía no han recibido la primera dosis de la inmunización contra el COVID-19 sin cita previa y con la simple presentación del DNI, NIE o pasaporte es, definitivamente, un paso en la dirección correcta.
Acciones como esta, que dejan en evidencia la urgencia de aplicar medidas que contengan esta quinta ola de contagios en Ceuta, son parte de la tarea que corresponde a quienes tienen en sus manos gestionar el bienestar de la población y demuestran, además, la capacidad de replantearse estrategias cuando las establecidas necesitan ser reforzadas.
Pero el camino hacia la normalidad y la superación de la pandemia no es para que lo recorran solas las autoridades, hace falta que la ciudadanía eche a andar también y haga su parte.
Sin intentar analizar las razones por las que un sector de la sociedad se ha negado hasta ahora a concretar una cita para recibir la vacuna, es de esperar que al facilitar el proceso, quienes perciben la petición de la cita para recibir la inmunización como algo negativo acudan ahora sin demora a hacer la parte que les corresponde en esta nueva estrategia para vencer al virus.
Es urgente acudir a vacunarse, sobre todo cuando todavía faltan por recibir la primera dosis de la vacuna aproximadamente 20 mil personas ubicadas dentro de los rangos de edad que tendrían que vacunarse, hasta ahora a partir de los 13 años de edad.
El desarrollo es una labor conjunta, con tareas distintas para cada uno de quienes deben intervenir en él, toca entonces hacer cada uno su parte para alcanzar las metas fijadas, en este caso conservar la salud como medio y estrategia para mantener no solo la vida sino activada la economía, preservando los puestos de trabajo, generando nuevos empleos, fortaleciendo el sistema mediante el cual podemos alcanzar una mejor calidad de vida.
Seguir resistiéndonos a hacer nuestra parte solo traerá consecuencias como las vistas en las últimas semanas, una alarmante progresión en los contagios, avanzando en la dirección equivocada y que podría terminar en el colapso del sistema de salud y, mucho peor, en la pérdida de muchas más vidas de ceutíes.






