Los vecinos del Edificio Primavera ya duermen por las noche con toallas mojadas bajo la puerta, en previsión de que se pueda producir un incendio. Después de que hayan padecido ya tres durante el mes de enero, no hay por lo visto una noche en que no hagan ya esto, que se ha convertido en un acto reflejo. Por ello, cuando los agentes de la Policía Local les avisaron de que no salieran de sus casas y pusieran estas toallas, casi todos lo habían efectuado porque es un acto más al igual que cerrar las ventanas o echar la llave a la puerta de la casa cuando se van a dormir. Uno de los vecinos, casi siempre el más afectado, que vive en la primera planta, irá hoy al Servicio de Extinción de Incendios para entrevistarse con alguno de los responsables, de manera que se establezca un protocolo a la hora de actuación, “puesto que como se ha convertido ya en un hecho que se repite, al menos que se marque unas normas de actuación”. Otro de los propietarios de una de las viviendas venía de viaje de la Península, y nada más bajar del barco a primera hora de la mañana, recibió la llamada de su hijo para decirle que se había producido el fuego. Prefirieron no llamarle antes para que no se asustaran porque venían en carretera. Esta persona nada más llegar se acercó al interior del garaje para comprobar los daños que se habían producido. Algunos propietarios con los que pudo hablar este periódico en la mañana de ayer sostenían que tenían miedo porque se comprobaba de manera fácil como se está desprendiendo el techo como consecuencia de dos razones primordiales: por un lado la concatenación de tantos incendios tan continuado y las altas temperaturas que se están alcanzado. Incluso, se quiere hablar con el presidente de estos bloques para ver, si de alguna manera, es posible que por parte de la Ciudad Autónoma se realice una inspección para observar si han sido afectadas las estructuras. Los vecinos sienten miedo y muchos de ellos dejan ya los coches aparcados fuera de los garajes en previsión de estos incendios.En la fachada Se puede observar como la fachada de los garajes a los que se entra por la calle que circunda entre las 108 viviendas y los grupos del Rocío hay restos del humo que ha ido saliendo por los respiraderos. Todos ellos están afectados y es que no es para menos después de tanta concatenación de incendios provocados.