La Sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad acogió ayer un juicio que finalmente se saldó por la vía de la conformidad, evitándose de tal modo una celebración que, a tenor de la cantidad de testificales, se hubiera dilatado en demasía.
Pero no fue necesaria la celebración al aceptar el acusado, un vecino de nuestra ciudad, la pena que para él solicitaba en su escrito inicial el Ministerio Fiscal en base a la comisión de a un delito contra la seguridad del tráfico.
De tal modo, el condenado deberá afrontar el pago de una multa diaria de seis euros durante doce meses, lo que se traduce en total de 2.160 euros. Respecto a los hechos, cabe destacar que se remontan a mayo de 2006 cuando el hombre fue requerido por agentes policiales a la altura de la barriada Juan Carlo I mientras conducía sin carné.





