Una vecina fue ayer condenado en la Sala de lo Penal número Uno de por incurrir en una falta de coacciones, como reconoció ante el tribunal, mostrando acto seguido conformidad con la pena que solicitaba Fiscalía.
De tal manera, deberá abonar una multa de 75 euros, consecuencia del pago de cinco euros durante quince días. Evitó asimismo, en el caso de que el magistrada juez del mencionado órgano así lo hubiera entendido y fundamentado, una condena por delito, que era la petición inicial del Ministerio Público.
Todo ello es la consecuencia penal de unos hechos que sucedieron a las 15:00 horas del 11 de septiembre pasado, cuando el condenado se desplazó hasta una vivienda de Hadú para cambiar la cerradura de un piso e impedir de tal manera que el legítimo inquilino dispusiera de su domicilio.





