Un vecino de nuestra ciudad, cuya identidad responde a las iniciales A. L. R., fue ayer condenado en la Sala de lo Penal número Dos tras mostrar conformidad con la pena solicitada por el fiscal en base a una simulación de delito. De tal modo, el hombre deberá pagar en total 540 euros, consecuencia de una multa de tres euros al día durante seis meses, cantidad que afrontará, desde el próximo mes, en diez plazos de 54 euros.
Todo ello es la consecuencia de unos hechos que se remontan al 5 de marzo de 2012, cuando el citado individuo se desplazó hasta dependencias policiales para denunciar que había sido, a punta de navaja, robado y tirado al suelo perdiendo en favor de los presuntos agresores y ladrones la cartera y el teléfono móvil. Pero la incoherencia del relato posterior levantó sospechas y terminó reconociendo que se lo había inventado.





