Un hombre resultó condenado en la sala de lo Penal número Dos tras mostrar conformidad con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal en base a la comisión de una falta de desobediencia, una petición que experimentó una rebaja respecto a la idea inicial de la Fiscalía, que pedía para el acusado una pena por un delito de desobediencia grave.
De tal modo, finalmente el llamado J.A.A.M. pagará por la citada falta de desobediencia una multa de 240 euros, consecuencia de tener que pagar cuatro euros diarios durante sesenta días. Se estimó además que el hombre pagara la multa en dos plazos de 120 euros cada uno, a comenzar desde diciembre.
Todo ello es la consecuencia de unos hechos que datan del 9 de julio de 2011 cuando J.A.A.M. puso manifiestas dificultades para el embargo de sus vehículos, uno de ellos un BMW, que tenían que ser utilizado como forma de pago de una multa consecuencia de una condena judicial anterior (por un delito contra la salud pública), un embargo que se iba a realizar tras la pertinente investigación del patrimonio.





