La Policía Nacional volvió a demostrar ayer con hechos que se equivocaban quienes pensaban que nuestra ciudad podría convertirse en el lugar idóneo para ser utilizada como ‘base de apoyo’ o ‘santuario’ por los yihadistas.
El nombre de uno de estos fanáticos se suma desde ayer a la lista de detenidos gracias a la labor de la Comisaría General de Información y de los agentes de la Unidad de Ceuta en su lucha coordinada contra estos extremistas religiosos y los individuos que forman parte del organigrama que les apoya en su labor terrorista. Desde ayer, gracias a esta labor conjunta de los policías en la sede central de Madrid con los que investigan y trabajan desde la Jefatura Superior de Ceuta, uno de esos peligrosos individuos ha dejado de ambular por las calles de nuestra ciudad.
No fue el único arresto en territorio nacional. La misma suerte corrieron otros seis sospechosos que operaban en Alicante y Valencia. Todos ellos serán puestos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número seis de la Audiencia Provincial. Es un camino similar al que ya realizaron los anteriores detenidos por hechos similares y es el que recorrerán quienes pretendan seguir en el futuro los pasos de los arrestados hasta ahora. Ése es al menos el objetivo con el que trabajan los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Es una labor callada y tediosa que habitualmente no da frutos de modo inmediato. De hecho, la operación que tuvo lugar ayer de manera coordinada en Ceuta, Alicante y Valencia es producto de una investigación que se inició en 2014. Sólo así es posible llegar a desarticular entramados delictivos que continuamente están ideando nuevos métodos para burlar los controles policiales y la acción de la justicia. Hasta ahora, por ejemplo, nadie hubiera pensado que un cargamento que supuestamente iba destinado a prestar ayuda humanitaria a las víctimas de estos fanáticos religiosos, en realidad era un envío de material para que los ‘verdugos’ pudieran continuar con su labor terrorista.
Desde ayer, con estas nuevas detenciones, los fanáticos yihadistas tendrán un poco más difícil seguir cobrándose la vida de inocentes y amedrentando a la población de los lugares donde han impuesto su reinado del terror. La operación policial que ha hecho esto posible ha provocado que otra vez el nombre de nuestra ciudad aparezca vinculado al yihadismo en los medios de comunicación. Sin embargo, gracias a este nuevo éxito de las Fuerzas de Seguridad, Ceuta continúa siendo sinónimo de constante lucha contra los fanáticos religiosos y de población que puede presumir de tolerancia, de convivencia cultural, de hospitalidad y de sociedad plural en la que no hay sitio para el loco fanatismo yihadista.





