Definitivamente, me estoy haciendo viejo. Me lo dice mi hijo, me lo dicen mis hijas. No estoy en la onda y, lo que es normal, me parece una vulgaridad, un no saber que hacer para parecer “más moderno y progresista”.
Siempre he creído que lo normal es algo que uno puede hacer y decir sin necesidad de desdecirse o trasladar la responsabilidad a otra persona. Seguro que esto que os paso a narrar, muchos lo calificaran como “algo gracioso, normal, sin importancia y muy en la onda”. Estos primeros, serán los modernos, los guays; otros, lo calificaremos de catetada, una idiotez, de no saber que hacer por sobresalir, una vulgaridad de mal gusto. Si estas en los segundos, has pasado a formar parte de los carcas. La semana pasada en el Palacio de la Marquesa de Gandía, se celebró un congreso del Sindicato de la Generalitat Valenciana STAS-INTERSINDICAL Valenciana, unos de los motivos, analizar los resultados de las elecciones sindicales en la que esta organización perdió cerca de una quinta parte de su representación. Hasta aquí todo normal, porque todas las organizaciones se reúnen para analizar los resultados de unos comicios. La organización calificaba la reunión como muy tensa y, según parece, la presidenta de la mesa del Congreso, Pilar Santos del Águila, para rebajar la tensión decidió repartir un pack de «dados de la suerte» para el juego del kamasutra, tiramos los dados “ha salido que en la cocina, pues toma que dale”. También regalaron un mando a distancia del orgasmo, en el que al pulsar el mecanismo se escuchan gritos orgásmicos y como broche final, un juego de cubitos de hielo con formas testiculares. No se si será cierto, pero dicen que algunos de los asistentes no paraban de decir “oju que calor”, a pesar de que el aire acondicionado funcionaba perfectamente. Comentaba que la reunión era para analizar el resultado de las elecciones y fue entonces cuando se me vino a la mente ¿Que regalaron en el Congreso Pasado?. Porque si el pack iba por el mismo derrotero, los delegados sindicales anduvieron más entretenido de la cuenta y pudo ser la causa de la perdida de representación. Conocida la noticia, Fuentes de Intersindical, han comunicado, que los regalos no fueron costeados con fondos del sindicato y que fue un detalle de Pilar, es decir, un regalo de Pilar, pagado por Pilar, en un intento de relajar la tensión sindical por los malos resultados. Según parece, el sindicato insiste que esta señora, sin consultar con la ejecutiva, de forma generosa, decidió repartir juguetes eróticos. En fin, me estoy haciendo viejo, siempre he pensado que estas cosas se consultaban en las organizaciones sindicales. Los sindicatos y las asociaciones representativas deberían de replantearse qué regalos hacen y, mucho más, si es ético regalar a los representantes de las organizaciones obsequios u objetos que no sirvan para el desempeño de sus funciones representativas, porque causan un efecto contrario al pretendido y, que no es otro, que el alejamiento de los funcionarios a estas organizaciones y una propaganda negativa de la organización. Tampoco estaría mal que asumieran sus errores y dejaran de pensar que los afiliados y ciudadanos somos unos ingenios. Decía al principio, que siempre he creído que lo normal es algo que uno puede hacer y decir sin necesidad de desdecirse o trasladar la responsabilidad a otros, en este caso, creo que el muerto se lo han cargado a Pilar o tiene una generosidad de muy mal gusto. Vivir para ver.





