El descuido de no desactivar los datos móviles en Marruecos casi le cuesta un disgusto monumental a Dominique, un comerciante de 63 años de Maule (Yvelines, Francia).
A su regreso del país magrebí, se encontró con una factura de 37.737,11 euros por el uso de roaming. Una cantidad desorbitada que, tras semanas de tensión, finalmente quedó reducida a 500 euros gracias a un acuerdo con su operador, Orange.
Su consumo se disparó hasta una cifra que él consideraba imposible
Dominique, propietario del bar-tabaco Flynt en Maule, un pueblo situado a unos veinte kilómetros de Les Mureaux, relató que vivió auténticos “sudores fríos” cuando en junio recibió el aviso de la compañía. Tras un viaje realizado entre abril y mayo a Marruecos, su consumo de datos móviles se había disparado hasta alcanzar una cifra que él mismo consideraba imposible.
“Orange me ofreció un acuerdo. Al día siguiente de la reapertura de mi negocio, me llamaron para informarme de que la factura había sido cancelada. Me devolvieron la línea telefónica al día siguiente”, explicó Dominique, cliente de la compañía desde hace 38 años y sin facturas pendientes de pago.
Según cuenta a Le Parisien, estaba dispuesto a emprender acciones legales si no lograba resolver la situación. Pero finalmente no fue necesario: el operador reconoció su buena fe y su larga trayectoria como cliente para perdonarle la mayor parte del importe.
“No he tocado el teléfono”
El comerciante insistió en que no había hecho un uso indebido de sus dispositivos. Según explicó, su contrato incluye un plan de 5 GB válido en los países del Magreb, lo que le hacía desconfiar aún más de la suma reclamada. “No es posible. No he tocado mi teléfono. Viajo a Marruecos con frecuencia y mis facturas nunca superaron los 140 euros”, alegó Dominique, convencido de que tamaña fortuna podía tratarse de un hackeo o un error informático.
La versión del operador Orange
En cambio, Orange sostiene que no hubo irregularidades técnicas. Según la compañía, se enviaron hasta 16 mensajes de alerta a Dominique para avisarle de que había superado los límites de su plan. El primero le notificaba haber alcanzado el 80 % de los datos disponibles, mientras que el segundo le indicaba haber llegado al 100 %, lo que debía implicar un bloqueo posterior.
El operador insiste en que el servicio funcionó con normalidad y que, en consecuencia, el cargo estaba justificado.
El desenlace del olvido de los datos móviles y el roaming
Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo que permitió cerrar el caso. Dominique pudo recuperar su línea de teléfono y conexión a internet, y vio reducida su deuda a 500 euros.
Tal y como informó el diario francés Le Parisien, la compañía explicó que este gesto fue un caso excepcional, fruto de la buena fe demostrada por el cliente y de su fidelidad a lo largo de casi cuatro décadas de relación con la empresa.
Aunque el alivio fue enorme para el comerciante, la experiencia deja una advertencia clara para todos los usuarios que viajan fuera de la Unión Europea: comprobar siempre las condiciones del plan de datos y, en caso de duda, desactivar el roaming para evitar facturas astronómicas.






