La campaña exploratoria de las Azores, en la que ha colaborado el biólogo y director del Museo del Mar, Oscar Ocaña, durante prácticamente todo el mes de junio, tendrá su reflejo en una publicación conjunta entre los investigadores participantes.
Será una compilación de las expediciones científicas que se han llevado a cabo en aguas portuguesas, en seis de las cuales ha intervenido Ocaña en base a su estrecha vinculación con el Departamento de Oceanografía y Pesca de la Universidad de Azores.
“Actualmente hay mucha dispersión científica, por lo que pretendemos aunar un trabajo que aglutine información científica con una obra monográfica”, puntualiza Ocaña.
Entre seis y ocho trabajos científicos estima el biólogo que puedan ver la luz en un futuro, lo que evidencia la ingente cantidad de información obtenida a lo largo de las campañas desarrolladas en las Azores en un grupo de montañas hasta ahora nunca exploradas, aunque “sí alteradas por la actividad pesquera y que presenta contaminación por microplásticos hasta incluso 1.500 metros de profundidad ”.
Son las consecuencias de una explotación pesquera mediante el método de palangre que, pese a ser menos invasiva, “también produce alteraciones muy importantes en los ecosistemas”, matiza el biólogo. Pero esta campaña también ha servido para arrojar luz sobre la vida marina de la zona.
Se han descubierto nuevas especies de corales que, según la hipótesis del investigador, podrían estar relacionadas con los orígenes del Mediterráneo. “Se han encontrado especies cuyos únicos parientes están en el Indo-Pacífico porque el grupo está muy diversificado. Parece que proceden del antiguo Tetris.
Por razones oceanográficas y geológicas había una conexión ancestral que sigue manteniéndose entre el Mediterráneo de hoy y las Azores”, conjetura Ocaña. Una fumarola, cuya salida de agua y gases parece estar estrechamente relacionada con la presencia de ciertas comunidades de coral, también forma parte de los descubrimientos llevados a cabo durante la campaña en la que el biólogo, en calidad de naturalista, también ha desarrollado una interpretación paisajística de las Azores, considerado el archipiélago macaronésico más relevante hasta Cabo Verde.








