Las obras que se han tenido que desarrollar en la carretera de circunvalación del perímetro fronterizo vienen a garantizar la estabilidad de un terreno que resulta clave para garantizar la seguridad nacional, por cuanto supone escenario de actuación de las fuerzas de seguridad para hacer frente a la presión migratoria existente. Por eso la
actuación llevada a cabo y que se presentó ayer en la Delegación del Gobierno requería de una acción profesional, ya que de su viabilidad y eficiencia depende que se garantice el mantenimiento de un terreno cuyo peligro de desprendimiento era evidente. El Ministerio de Fomento ha invertido 6 millones de euros en la obra, cumpliendo los plazos establecidos y aportando sobre el terreno una vida útil de 100 años, que es el periodo en el que los trabajos seguirán teniendo su eficacia demostrada. Hablar de cifras, de plazos y de escenarios resulta fácil cuando la actuación ha culminado, pero detrás queda lo complicado de unos trabajos que han tenido que ejecutarse sobre uno de los terrenos más complejos de laborar, debido a la particular orografía de la zona perimetral.
La sede de la Delegación del Gobierno acogió ayer la exposición de los paneles gráficos en los que puede contemplarse las distintas fases de la obra así como el seguimiento, paso a paso, que se ha ido desarrollando, en puntos en donde ni tan siquiera podía trasladarse la maquinaria o zonas en las que se han tenido que llevar a cabo trabajos de altura. El acto, sin embargo, quedó deslucido por la nefasta organización llevada a cabo para que los medios de comunicación pudieran trabajar como se debiera. Resulta imposible que cámaras, redactores y fotógrafos de TV, radio y prensa pudieran hacer su trabajo sin entorpecerse unos a otros, debido a que no se preparó la presentación como se debía para un acto de tanta relevancia ya que viene a reflejar la apuesta inversora del Gobierno de la Nación en Ceuta. No es la primera vez que sucede, que los periodistas tienen incluso que permanecer tirados en el suelo para poder tomar sonido o captar imágenes sin pisar a otro compañero. En la base del respeto a los medios de comunicación está el organizar de forma adecuada presentaciones de este tipo. De los errores se aprende. Por respeto, así nunca más.





