En Ceuta no hay espacio ni para el respeto en general a los animales ni para que se sancione debidamente los comportamientos impropios e incluso delictivos que salen a la luz pública. No interesa, tampoco se investiga y menos se sanciona. Esos servicios no dan medallas.
La Sociedad de Estudios Ornitológicos se lleva las manos a la cabeza por lo que está ocurriendo con las gaviotas audouin tras una temporada desastrosa de cría debido al vandalismo. Se publicó en el BOCCE la normativa y se anunció en cuantiosas ocasiones lo que se debía hacer, dejando durante el tiempo de cría que hubiera tranquilidad en la zona acotada para estas especies. ¿La respuesta del ciudadano? Incumplen lo que se dice y lo hacen a sabiendas de que nadie les va a sancionar.
Botellones, música a todo volumen, lanzamiento de basura por el acantilado del Sarchal, maltrato… Todo esto ha ocurrido pero nadie, ninguna autoridad competente, se ha encargado de sancionarlo debidamente. Es, como dice la SEO, algo así como permitir una escombrera en mitad de una colonia de una especie protegida. Sí llévense las manos a la cabeza con eso de protegida.
Esta especie ha sido objeto de envenenamientos y ataques, sus cuerpos sin vida han sido encontrados de forma masiva pero nadie se ha preocupado en hacer un análisis para conocer el origen de esas muertes.
La SEO se ha encontrado nidos rodeados de basura, huevos tapados con chapas y bolsas lo que ha impedido que pudiera hacerse la incubación. No pasa nada, son pavanas, molestan a una buena parte de la población, las matan… somos así, nos cargamos las especies, la naturaleza, los árboles y luego lloramos por las consecuencias que sufrimos. No hay quién nos entienda.
Este lamentable desastre es un ejemplo más que demuestra el tipo de odiosa sociedad en que nos estamos convirtiendo.






