Los vecinos de las 171 viviendas de protección oficial situadas en la calle Doctora Soraya de Ceuta, en Loma Colmenar, han alzado la voz para denunciar una situación que califican de “insostenible” tras sufrir durante cerca de un año continuas averías en la tubería que abastece de agua al conjunto vecinal.
Según explican, las roturas se repiten de forma periódica, provocando cortes inesperados del suministro durante horas e inundaciones en los trasteros del edificio.
Sin agua este viernes
La última incidencia se ha producido este viernes, el segundo consecutivo en el que los residentes han amanecido sin agua desde primeras horas de la mañana.
Los afectados aseguran que las averías ya se han reparado en numerosas ocasiones, pero lamentan que las intervenciones se limiten “a parches” que no evitan nuevas roturas.
Cortes de agua sorpresa
El conjunto de vecinos denuncia que los cortes de suministro se producen sin previo aviso, lo que dificulta especialmente el día a día de las familias, sobre todo en verano.
Relatan que muchos residentes descubren que no tienen agua cuando se levantan para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio (como ha ocurrido durante la temporada escolar) o atender a personas dependientes.
Cientos de personas afectadas
Según explican, las interrupciones del servicio afectan a las 171 viviendas, lo que supone entre 300 y 400 personas, entre ellas personas mayores, menores y vecinos con discapacidad.
Los residentes aseguran que la frecuencia de las averías ha ido aumentando hasta convertirse prácticamente en un problema mensual, llegando incluso a producirse dos roturas en un mismo mes.
Casi un día sin agua
En algunas ocasiones, afirman, han permanecido casi un día completo sin suministro mientras se realizaban las reparaciones.
“La avería se arregla y al poco tiempo vuelve a romperse por otro sitio”, lamentan los vecinos, que consideran que el problema ya no puede solucionarse mediante reparaciones puntuales.

Trasteros inundados y pérdidas materiales
Además de los cortes de agua, los afectados denuncian que cada rotura de la tubería provoca filtraciones que terminan inundando los trasteros del edificio.
Los vecinos aseguran que numerosos residentes han sufrido daños materiales por la entrada de agua, perdiendo ropa, enseres y otros objetos almacenados.
Aunque aclaran que se trata de agua limpia procedente de la red de abastecimiento y no de aguas fecales, afirman que las inundaciones son recurrentes.
“Siempre que se rompe la tubería se inundan los trasteros”, explican, señalando que algunos vecinos se han encontrado cubos completamente llenos de agua y pertenencias inservibles tras cada incidencia.
Reclaman sustituir la tubería por completo
Según trasladan los residentes, la información que manejan apunta a que el origen del problema estaría en el propio estado de la conducción, instalada hace aproximadamente quince años.
Los vecinos explican que, según les han trasladado durante las distintas intervenciones, la tubería discurre por una zona con abundantes rocas y que la presión del agua termina provocando nuevas fracturas en distintos puntos.
Reparaciones inútiles
Por ello consideran que continuar reparando únicamente el tramo dañado, que es distinto en cada reparación, no resuelve el problema real. “Ponen un parche y al tiempo se vuelve a romper por otro lado. No sirve de nada”.
Por este motivo reclaman que se sustituya completamente la conducción y se ejecute una solución definitiva que evite nuevas averías. “No queremos más parches”, insisten.
Los vecinos lamentan la falta de información
Otro de los aspectos que más críticas genera entre los afectados es la ausencia de información sobre las incidencias.
Aseguran que no reciben avisos previos cuando se producen los cortes ni tampoco han sido informados oficialmente sobre la posibilidad de ejecutar una obra integral para renovar la tubería.
Aunque entre los residentes circula la posibilidad de instalar una nueva conducción “en el exterior” para evitar futuras roturas, afirman que hasta el momento nadie les ha comunicado nada sobre este tema.
También denuncian otras carencias: luces contenedores…
Aprovechando su denuncia pública, los vecinos aseguran que el problema del agua no es la única deficiencia que sufre esta zona de Loma Colmenar.
Entre otras cuestiones, mencionan la falta de alumbrado en algunos puntos del entorno, especialmente en los accesos al garaje, así como la retirada de contenedores cercanos, una circunstancia que obliga, según explican, a muchas personas mayores a recorrer una mayor distancia para depositar la basura.
El conjunto de vecinos reclama a la Ciudad Autónoma una mayor atención hacia esta barriada y pide que se adopten medidas definitivas para solucionar una situación que, aseguran, condiciona desde hace meses la vida cotidiana de cientos de personas.






