Estamos en la recta final de la campaña electoral, pocos son los días que nos separan del cierre de campaña del próximo viernes. Se acabaran las megafonías de algunos partidos políticos recorriendo las calles a la hora de la siesta, se acabaran las abusivas pegadas virtuales de carteles en las redes sociales que nos saturan los muros y no nos permiten leer la información y actualización del resto de nuestros amigos, ¿nadie les ha dicho a estos que hacen pegadas virtuales que con un cartelito cada hora ya nos damos por informados y molestar es contraproducente? Si además, a estas alturas casi todo el mundo tiene clara su intención de voto, pocos son los que aun están indecisos en cuanto a quién “prestar” su voto durante los próximos cuatro años, y digo “prestar” porque hay quienes se creen que el hecho de que alguien les haya concedido su confianza una vez, les hace dueño de ese voto de por vida, y nada más lejos de la realidad, el apoyo se gana, pero también se pierde, especialmente cuando se alardea de ello.
Hay algún que otro líder político que se ha postulado en reiteradas ocasiones como el representante de los musulmanes y mire usted, a mí no me representa ningún líder político por el simple hecho de procesar la misma religión que yo.
Pero además, no solo no me representa a mí, sino que cada vez más ciudadanos se han dado cuenta que ese afán desmesurada por “defender a los musulmanes” a bombo y platillo, no es más que una estrategia electoral para sacar votos, que posteriormente se traducen en escaños o sillas donde ostentar el poder durante algún tiempo.
Por suerte para Ceuta y los ceutíes esos votos, solo son o eran prestados.
Así que cuidado con repetir acciones pasadas, como las de repartir panfletos en las puertas de las mezquitas (como en las elecciones anteriores) porque puede ser contraproducente, sobre todo cuando en aquella ocasión el panfleto en cuestión hacía referencia al racismo ajeno y ahora resulta que lo llevamos como contramaestre de abordo en un barco llamado “El Salvador caballa”.
Por eso yo tengo muy claro a quien voy a votar. Si tú aun no lo tienes claro reflexiona. Si tienes dudas infórmate. Si no quieres prestar tu voto a ningún candidato y/o partido vota en blanco; pero el próximo 22 de Mayo no te quedes en casa, VOTA.
Hazte escuchar, que tu voz cuente, que otros no decidan por ti.
Yo lo tengo decidido el próximo 22 de mayo, no seré caballa, seré ceutí y por eso le prestaré mi voto a Juan Jesús Vivas Lara.





