No. La entrada masiva no es la excusa. Llevamos años soportando un escandaloso abandono patrimonial, con anuncios y promesas que no se ejecutan, que caen en saco roto. La consecuencia directa de todo esto es la pérdida de bienes protegidos que se van cayendo poco a poco.
La antigua cárcel de mujeres del Sarchal, sobre la que existía un proyecto de conservación y mejora, sirve de particular ciudad dormitorio para los inmigrantes, pero ya antes estaba siendo objeto de una degradación sin freno.
El panorama que ofrece es desolador. Los anuncios hechos con anterioridad suenan a burla. Hay un olvido y un desinterés imperdonables.
Del garitón de las Heras ya mejor ni hablar. Se ha perdido, su estructura es insalvable. Se ha cumplido el final de un libro escrito poco a poco para forzar la única alternativa que quedaba/interesaba: la demolición.
Falta que aparezca publicado que hay riesgo para el ciudadano que transite a su lado para que tengan la excusa perfecta del derribo.
Se habrán llevado por delante un trozo de historia que molestaba para los planes que tienen previsto ejecutar allí. Unos terrenos destinados a la nueva casa cuartel de la Guardia Civil, esperemos primero si llega a ponerse la primera piedra o termina usándose el lugar para promociones interesadas. Los intereses son muy golosos cuando hay yacimientos económicos que explotar. Siempre manda el dinero.
Hoy, lo que se ha conseguido con la inacción de los responsables, es que lo único que se salvó del cuartel porque gozaba de protección ya no pueda siquiera cuidarse.
Nada es accidental, todo está estudiado en esto del patrimonio, ese apéndice por el que la clase política no tiene ningún interés.
La desidia se entiende, pero con algunas obras hay algo más, hay una intencionalidad manifiesta de que las cosas terminen no como deben sino como uno quiere.






