El comunicado de la banda terrorista apareció unos días más tarde de lo esperado. Pero a pesar de la expectacion que había levantando en determinados sectores, todo ha sido una desilusión para muchos, porque era “más de lo mismo”. Lo raro es que algunos sectores pudieran tener todavía esperanzas en una banda de asesinos que cargan a sus espaldas con cerca de mil muertos y que se permiten el lujo de hablar de una “verdadera democracia en Euskal Herria” como si no la hubiera desde hace más de treinta años o ese empeño por unificar Navarra y las provincias francesas vascas en un mismo cajón de sastre. La respuesta de todo el Estado español debe ser unánime. Ni una tregua trampa más. Que nadie vuelva a caer en el engaño. Que con ellos nada más que se puede negociar la hora del día que escojan para entregar las armas. Para lo demás, el único camino que hay es la detención, paso a disposición judicial, prisión preventiva, juicio y condena. Ni más, ni menos, al igual que ellos, “más de lo mismo”. Y ya está.





