“No hay ningún tipo de improvisación en el programa de reposición de libros que pondrá en marcha el equipo de gobierno para este próximo curso escolar”. Quien se ha pronunciado así ha sido la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu, en respuesta a los partidos de la oposición, tanto Caballas como PSOE, que esta última semana han salido a la palestra para criticar la marcha y calificar más o menos como “improvisado” todo el trabajo.
La misma consejera viene a referir que a lo largo de los últimos meses ha mantenido algunas reuniones con el presidente de los libreros, así como propietarios de papelerías y librerías que se han dirigido de manera directa a ella para conocer los pormenores del nuevo sistema para la compra del material escolar. Igualmente, reconoce que ha tenido una reunión con los centros escolares para explicarles el funcionamiento y que este próximo martes volverá a contactar con quienes en parte se encargarán de la dirección de los repartos.
Sobre las diferentes propuestas que realizó el otro día el portavoz del PSOE, José Antonio Carracao, para que fueran los profesores del convenio MEC-Ciudad quienes se encargaran de la coordinación de estos trabajos, dijo que, desde luego, no hacía falta que llegara tan lejos porque estaba previsto. Dijo ayer la misma Mabel Deu que serán los profesionales de tres de los programas de estos convenios quienes se encargarán de las labores de coordinación. Desde los trabajadores sociales y los técnicos de integración social, pasando por los profesores de biblioteca y profesores de Informática.
Segundo punto
Luego había un segundo punto que proponían los socialistas y que consistía en que la Ciudad convocara una reunión tripartita con participación lógicamente del ejecutivo y donde intervinieran también los centros escolares y los libreros. De ahí debería salir un compromiso para que los distintos colegios compraran de manera equitativa el material escolar en todos y cada uno de los comercios del sector.
La misma consejera defendió que en el convenio que existe y que se ha firmado con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, el único compromiso que se asume por parte de los colegios es que la compra del material escolar y de los libros se debe hacer, de manera obligatoria en las librerías y papelerías de nuestra ciudad. Sin ninguna otra indicación.
De todas maneras, no se descarta por parte de la Consejería que a lo mejor se pueda dividir las compras por distritos, pero que de todas maneras no está definido en estos momentos.
Además, destacó que otras acusaciones que se han realizado en el sentido de que a lo mejor se deberían hacer concursos públicos por parte de los colegios al superar la cantidad de los dieciocho mil euros, la misma consejera destacó que los informes jurídicos de los que disponen señalan de manera clara que son subvenciones nominativas que la Ciudad Autónoma le hace a los distintos centros escolares y que luego, lo único que deben hacer, es justificar estas cantidades a la Hacienda del Ayuntamiento con las facturas que les proporcionen en las librerías donde hayan comprado.






