El niño gana movilidad a medida que pasan las horas pese al estado en el que se encontraba.
Nízar, el niño de dos años que requería de urgencia una intervención quirúrgica para extirparle un tumor de grandes dimensiones de la zona occipital de su cabeza, recibió ayer el alta del centro hospitalario en el que fue operado en Rabat (Marruecos), comunicaron ayer activistas de la ONG ‘Enfermos Sin Fronteras’, que acudieron a la capital del país vecino.
Aunque evoluciona satisfactoriamente, desde esta organización explicaron que el equipo médico le instaló una válvula y necesitará revisiones hasta los 14 años. “Antes de la operación”, recordaron los integrantes de la asociación, “el niño no tenía movilidad en la cabeza ni los brazos al cien por cien y, ahora, cada día presenta mayor facilidad de movimiento”.
La Asociación de Vecinos de Benzú, ‘Enfermos Sin Fronteras’ –entre otras entidades– y multitud de ciudadanos hicieron posible la intervención con sus donaciones.






