Hay dos hornos crematorios: el antiguo se estropeó hace tres meses y arreglarlo supone un gasto de 23.000 euros. El nuevo de apenas cuatro años pasó la inspección un mes antes y nadie esperaba que pudiera estropearse. “Ceuta es Ceuta, ocurrió un viernes por la tarde y la pieza para repararlo tardó en llegar”, argumentó la responsable asegurando que se solventaría el problema muy rápido y se arreglaría también el viejo.





